No sólo el sentido de la vista se estimula, también el oído mediante la música y el olfato con los aromas celestiales.
¿Pensó alguna vez en tomar una excursión de astro turismo? Si no sabe concretamente de qué se trata sepa pues que es una novedosa modalidad de viajes para los que se sienten atraídos por la luna y las estrellas.
Para decirlo de manera sencilla es algo así como una visita guiada por el cielo y entre los planetas que combina relatos científicos con las explicaciones míticas de la naturaleza. Los sitios indicados para poder tomar estos tours, gracias a la potencia de los telescopios, pueden ser desiertos, salares, termas, playas, campos o cruceros.
Otros sentidos también son estimulados durante la experiencia, por ejemplo el oído, mediante la música de cuencos o instrumentos de percusión y cuerdas.
La luna y el río
Navegando con las Estrellas es el nombre de uno de los programas de astro turismo que se pueden tomar en la Argentina. El Eladia Isabel de Buquebús, parte los domingos desde Buenos Aires, navega en plena oscuridad y lejos de la contaminación lumínica de la ciudad por el medio del estuario del río de la Plata para que los asistentes vean las estrellas.
En la cubierta del crucero están dispuestos los telescopios y binoculares y los turistas, prestos a disfrutar de la luna, Saturno u otros objetos astronómicos con ellos. Mientras tanto escuchan los relatos astronómicos y mitológicos del objeto observado y se hacen "astrofotografías" con telescopios y sus cámaras fotográficas.
Más tarde, y en medio de las aguas, los especialistas enseñan a identificar la Cruz del Sur, Escorpio, Antares, Sagitario, Marte y Saturno y Arturo, entre otros. Luego, ya en el hall de la embarcación la música celestial interpretada con kalimbas o violines colma el ambiente con sus notas.
Básicamente son melodías que surgieron gracias a la inspiración que el cielo provocó a sus creadores. La propuesta se completa con los dibujos mitológicos celestes que un artista plástico esboza y los aromas celestiales que flotan en el ambiente.
Algunas noches los astro turistas son más afortunados y tienen la posibilidad de visualizar algún fenómeno interesante como la salida de la luna sobre el río o una lluvia de meteoros. Es cuestión de suerte.
Salidas desde Córdoba
Próximamente estará disponible una salida denominada Donde Viven las Estrellas. Se realizará una vez al mes, justamente el fin de semana próximo a la Luna Nueva. En este caso el punto de reunión será el pueblo cordobés de Capilla del Monte.
Dicen los especialistas que muy cerca del centro hay un lugar ideal con cielos diáfanos para las observaciones. El programa prevé disfrutar del crepúsculo y escuchar una charla acerca del sol antes de cenar. A continuación lo más placentero: recostarse cómodamente bajo las estrellas para observar los Planetas y las Constelaciones hasta entrada la madrugada.
Aprender a "leer" a la Vía Láctea en clave astronómica y mitológica, es la promesa. Una vuelta por el pasado y a velocidad de la luz, para distinguir los cuerpos y divisar Orión y su cinturón de estrellas. También apreciar Las Pléyades, Sirio, La Osa Mayor, Júpiter, Marte, Virgo, Leo, Acuario, La Corona Austral, y Quirón.
Otra de las alternativas cordobesas en la materia, consiste en abrir la Puerta del Cielo y dormir junto a las estrellas en las Grutas de Ongamira.
Esta actividad se puede encarar tras haber participado de la visita guiada a estrellas y planetas. A 40 minutos de Capilla del Monte, está la “Puerta del Cielo”, punto escogido para mirar la salida de las estrellas y la aparición de la Vía Láctea en todo su esplendor.
Observaciones guiadas a ojo desnudo y con binoculares astronómicos son la previa. Al llegar a las Grutas de Ongamira será el momento de aprender sobre los Puntos cardinales, la eclíptica y sobre ceremonias ancestrales realizadas con ritmos astronómicos.
Cuando el sueño llega, a dormir cubiertos por el manto de las estrellas. Vale aclarar que los que deseen pueden regresar al hotel a la media noche.
Playas, parques de dunas, lagos, ríos y un mar claro que acompaña a un lado del trayecto en buggy por el litoral norteño.