Finalmente, ayer el sacerdote Luis Sabarre, denunciado por acoso sexual, quedó imputado en la causa que lleva adelante el fiscal especial Daniel Carniello.
Según la Justicia, la declaración de la madre de una compañera de la supuesta víctima que dijo haber sido testigo de los "tocamientos furtivos con ropa" aceleró la imputación del cura, que fue separado de sus funciones apenas se conoció el caso.
El viernes pasado, la madre de la niña de 11 años que recibía instrucción de catequesis de parte del párroco declaró que también había vivido una situación parecida a la de su hija cuando Sabarre "intentó tocarla". Esto hizo que la carátula del caso se nutra de tres denuncias que involucran a la misma persona.
"Hoy la causa es por abuso sexual agravado por la calidad de la persona", explicó ayer Carniello. El agravante se agrega a la acusación por el hecho de que Sabarre es un sacerdote de la Iglesia y en el momento del hecho estaba cumpliendo la labor de catequista a los alumnos de la escuela Renato Della Santa del barrio Huarpes II, de Godoy Cruz.
A partir de la imputación, el párroco puede o no presentarse a declarar ante el fiscal. "Puede decidir venir o negarse a declarar; con la imputación quedó citado. En caso de que venga se le harán pericias psicológicas y dependiendo de esos resultados estudiaré si es necesario citar a la niña a declarar", completó el fiscal especial.
El informe del servicio meteorológico abarca al centro, este y sur de la provincia. Las lluvias podrían incluir “viento, granizo y fuerte actividad eléctrica”.