Manuel Mas: “No voy a vender jamás, porque disfruto de lo que hago”

Único propietario de la finca de Agrelo donde nació y creció La Anita, una de las primeras bodeguitas top del país. La marca atraviesa cambios que podrían representar un gran giro.

sábado, 07 de agosto de 2010
Manuel Mas: “No voy a vender jamás, porque disfruto de lo que hago”

En esta nota el bodeguero cuenta sobre su futuro y cómo serán sus vinos.

Por Gabriela Malizia - gmalizia@areadelvino.com

La histórica pequeña bodega de Agrelo, que supo construir una marca de vinos muy caros en Argentina, enfrenta hoy un cambio que podría traducirse - o no - en una modificación en el estilo de sus vinos.

La novedad es la partida de Antonio Mas, ingeniero agrónomo, enólogo y socio-propietario de la empresa, y la incorporación como asesora enológica externa de Susana Balbo y de la ingeniera agrónoma Soledad Vargas. Manuel Mas, hoy único dueño de La Anita, continúa al frente de la comercialización de los vinos.

En un diálogo distendido con FINCAS, Manuel comentó que si bien se siente “huérfano” por la partida de su hermano con quien trabaja desde 1993, enfatizó que las relaciones con él son óptimas. “La decisión la tomó para concretar un proyecto propio con su hijo y socios inversionistas y me parece fantástico que él siga teniendo estas ganas y esta iniciativa”.

- Con esta partida, ¿cambiarán los vinos de Finca La Anita?

- Quizá le demos una pequeña modernización, pero de seguro no haré vinos sangrados, concentrados, ni voy a cambiar la etiqueta, ya que nuestra marca está muy consolidada.

- Usted hace vinos de los que le gustan al crítico Miguel Brascó, de estilo conservador digamos.

- Sí, Brascó es muy amigo mío.

- También es un tipo muy polémico en el mundo del vino…

- Si la gente importante es polémica por lo general...

- Lo digo porque a los enólogos que hacen vinos que a él no le gustan, no lo pueden ni ver…

- A los tipos que hacen vinos que no le gustan a Fabricio Portelli, les pasa lo mismo, a él que le gustan los vinos sangrados, modernos, vibrantes, concentrados, agarra un  vino de López y le pone 85 puntos. En el mundo del vino no hay objetividad, hay vinos buenos y malos, pero una vez que sacaste los malos y dejaste los buenos, el resto es subjetividad.

Pasa lo mismo con los perfumes, los berretas son horribles para todo el mundo, pero una vez que es bueno, no importa si es de Dior o Ralph Laurent. Ahí existe solamente el gusto personal. Pasa lo mismo con el arte, no puedo decir que Goya es mejor que Velázquez, o que éste es mejor que Rembrandt. Lo mejor y lo peor forma parte de un pensamiento occidental regimentalista.

- Algunos hoy empiezan a relacionar la calidad con los puntajes, ¿qué opina de esto?

- Que es algo que hacen sobre todo para los americanos que son muy ingenuos, ellos necesitan que una película gane un Oscar para que les guste. En cada camada de la facultad sale un medalla de oro, y muchas veces en la vida le va mucho mejor al que estaba en el montón, que al medalla de oro. El tener medallas no es sinónimo de bueno o calidad.

- ¿Nunca se metieron en puntajes con La Anita?

- Nunca mandé vinos a exposiciones, ni ferias, ni puntajes, si me dicen alguna cata en particular sí mando, pero estas famosas catas a ciegas no me interesan. Si a mi importador le interesa mandar algún vino a estos concursos o a estos puntajes es cosa suya, pero yo no los envío.

- ¿La Anita exporta parte de su producción?

- Sí, el 40% de la producción, unas 45.000 de las 120 - 140 mil botellas que elaboramos al año.
- ¿Cómo trabajan en el mercado interno?

- En mercado interno trabajamos mucho, sobre todo en Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza y en áreas turísticas, Iguazú y zonas turísticas de la Patagonia, en hoteles y restaurantes cinco estrellas. Este vino es sólo satisfacción para nosotros. Empezamos con esto hace 18 años y nunca cambiamos la cantidad de elaboración, yo no quiero ampliar las viñas ni comprar otra bodega.

Actualmente sólo usamos para nuestros vinos un 20% o 30% de la uva que hay en 70 hectáreas cultivadas, el resto lo vendemos a compradores habituales que se anotan para que le reservemos el Malbec, el Syrah o alguna otra variedad.

- ¿Este año les fue mejor con la uva que con el vino?

- No tan así porque tuvimos una merma de 20%, porque hubo un zonda importante en el mes de setiembre del año pasado. El año pasado cosechamos 700 quintales, este año 600 quintales.

- ¿Cuántos quintales por hectárea producen sus viñedos?

- Según, tenemos cuarteles que producen 40 quintales por hectárea, las uvas para nuestros vinos. En el resto se pueden producir 80 o 90 quintales por hectárea dependiendo lo que pide el cliente. Por eso el vino es caro, tenemos un costo financiero importante, ahora estamos vendiendo vinos 2006, a los tintos los sacamos con un mínimo de guarda de 2 años.

- ¿Qué encuentra de especial un consumidor en Finca La Anita?

- Le gusta el tipo de vinos, la calidad, se da cuenta que no son  vinos masivos, que no apelamos a la publicidad invasora, que nos confiamos en el gusto del cliente y que si llegamos a tener un traspié como todo mundo tiene en la elaboración del vino, esa partida la sacamos del mercado inmediatamente.

Yo tengo un cuerpo de gente que hace esto en los restaurantes, cuando encuentran un  vino con algún defecto, lo remplazamos todo, o lo probamos y los vinos que están malos, los sacamos y remplazamos inmediatamente.

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