Casas y casos

lunes, 16 de agosto de 2010

Victoria Ramírez (52) se ha cansado de transitar los pasillos de las comunas y también del IPV. Su situación es compleja porque es soltera, no tiene hijos y además tiene un empleo que no le asegura ingresos para pensar en tener su propia casa.

"Siempre hay una oficina en estos lugares que por el nombre parece que te pueden solucionar la falta de vivienda, pero después de ir miles de veces te das cuenta de que no tenés posibilidad de tener tu casa.

Entiendo que prioricen a la gente que tiene hijos u otros problemas, pero también hay mucha gente sola como yo que no tiene dónde caerse muerto", cuenta Ramírez mientras aprieta en su puño la tarjeta de un funcionario que un amigo que está en política le dio para que lo vaya a ver.

"Sabés la cantidad de veces que me han hecho lo mismo, después pasa el tiempo y me dicen `ya está lo tuyo´ y nunca pasa nada".

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