Nadar con delfines, una terapia recomendada para familias.
Invitar al alma a un viaje sugiere un itinerario muy especial y actividades que incluyan dentro del turismo, "diversión, descanso, desarrollo personal e interpersonal, para obtener un enriquecimiento físico, mental, emocional y espiritual" como señalan los organizadores.
El marco también es importante, por ello los destinos son mágicos, situados diferentes puntos del orbe.
Se trata de viajes de entre una semana y diez días en los que se comparten experiencias de vida con personas de diferentes lugares.
La intención es estimular el desarrollo personal a través de ejercicios y juegos en los que las emociones afloran permitiendo mejorar las relaciones, distendiendo las tensiones y abriendo la percepción.
Relajarse a orillas del mar o de un arroyo, nutrirse del silencio en medio de un bosque o aprender a comunicarse con delfines a través de los sentidos son algunas de las propuestas.
La empresa -Consultora Alas- surgió hace unos varios años, siempre dedicados a los Recursos Humanos y especialmente al Coaching Ontológico brindando entrenamientos outdoors para empresas y diversos grupos humanos.
A raíz de diversas escapadas con grupos advirtieron que las personas cuando viajaban aprendían más rápido, sin embargo supieron distinguir que "los retiros o las jornadas de meditación son aburridas por ello en el 2002 comenzamos en México y luego en Argentina con viajes para el alma donde se combinan actividades de entretenimiento, bellezas naturales y el conocimiento de sí mismos" cuenta a Turismo Daniel Elfembaum que junto a Ignacio Trujillo dirigen la consultora.
Ahora presentes en Paraguay, Venezuela, México y Argentina realizan experiencias de "conocimiento personal" a individuos que quizá alguna vez realizaron un entrenamiento con ellos a través de su corporación y quisieron seguir en contacto o los conocen a través del boca en boca, ya que las recomendaciones de los que viajan con ellos son por demás suculentas.
Gente de RRHH, pediatras, CEOs, ministros, terapeutas, peluqueros, por dar ejemplos bien diferenciados nos eligen, son gente que busca -como todos- la felicidad, un tema o anhelo que se desdibuja en la sociedad actual, dice Daniel.
Trabajamos sobre los estados de ánimo, sobre las enseñanzas ancestrales que en medio de la naturaleza y a través de la meditación se aprehenden de otra manera. No son agencia de turismo, ellos recomiendan a dónde contratar el viaje pero puede hacerse por otro operador.
El encuentro entre los coach y los participantes es en el destino, y aunque parezca extraño los viajeros no saben demasiado sobre las actividades que realizarán, "todas son sorpresas, no hay cronogramas para los viajeros, ese es el principio: dejan el control y lo confían a nosotros" afirma Daniel.
Por ejemplo en Perú los espera junto al guía un chamán, sacerdote andino que brinda una enseñanza histórica de la sabiduría y cultura de su pueblo, pero para saber más sobre las vivencias lo ideal -recomiendan los directores- es comunicarse con la comunidad Ala, a través de mails, facebook porque allí los protagonistas son los que hablan.
"Son muchos años de trabajo volcados a estas experiencias- arremete Daniel- los miedos, la culpa, las relaciones con los padres, desencuentros de parejas, falta de prosperidad, los sueños quizá ya secos, aparecen siempre, son experiencias movilizantes. Pero hay contención antes, durante y después del viaje, una especie de complicidad entre los presentes".
"Nuestra sociedad está detenida, paralizada, ve a través de los sueños del otro, tiene anteojos, desliza y agrega: y la psicología tradicional también se quedó detenida pero surgen nuevas prácticas como el trabajo que realizamos que ayuda a encontrar la médula de la problemática de cada uno, y a partir de un síntoma vemos que debajo hay una manada de elefantes africanos".
Lo importante en este tipo de trabajo es la responsabilidad de los coach con su grupo, la seriedad en el tratamiento de temas que son vitales para las personas y que al abordarlos contribuyen con un cambio real de la calidad de vida.
Chamanes, delfines y ballenas
El programa en Argentina se denomina "El amor está en todas partes”, esta idea proviene de los griegos y emparentaba al amor con la forma de relacionarse con todas las cosas: trabajo, familia, bienes materiales, sexo, espíritu, en suma, el Universo.
En Madryn se ponen en práctica actividades para abordar la Visión del Amor, desde la ontología y la sistémica y de esta forma se logra expandir la creatividad en la vida de los presentes y la expansión de los espacios estancados, en un entorno de naturaleza único donde las especies se dan cita para enamorarse, procrear, criar y nutrirse.
El sueño del delfín en la Rivera Maya combina delfinoterapia y sabiduría maya. Diversas culturas en todo el mundo han reconocido la sabiduría de estos seres, que acompañan a los pescadores y sus embarcaciones. Hay infinidad de leyendas y experiencias sobre la relación Humano - Delfín... Y de la inteligencia y sociabilidad de estos maravillosos seres.
Hasta hoy la "Delfinoterapia" fue destinada a personas (sobre todo niños) con autismo, síndrome de down y lesiones neurológicas. Hoy ya lo aplican para cualquier tema emocional que se quiera superar o simplemente para evolucionar en el Camino de la Felicidad.
Es un Programa para Familias que deseen realizar un Trabajo de Inteligencia Emocional a niveles profundos y sutiles, para mejorar su vínculo y relación por ello por lo menos deben asistir dos personas del núcleo familiar.
Se complementa con ejercicios referidos la Sabiduría Maya (Nauatl) para contribuir a desprender viejos patrones mentales y hábitos paralizantes.
Entre tanto se navega por por increíbles playas y ríos subterráneos, se participa de rituales antiguos, se visitan sitios arqueológicos únicos y fundamentalmente se divierten, conocien gente de otras partes del mundo y comparten con la familia, una experiencia que marcará un antes y un después.
El mole, un platillo emblemático para los mexicanos, es el hilo conductor de uno los integrantes del top ten de nuevos productos turísticos.