René Merino, Presidente de Vinos de Chile y gerente general de Viña Casa Tamaya, considera que la cepa emblemática Argentina es un “boom” que está en ascenso pero que caerá en dos o tres años.
Refiriéndose a la performance de vinos chilenos y argentinos en las exportaciones de Estados Unidos, Merino declaró que “en general, ambos países han tenido un buen desempeño. Finalmente, Estados Unidos se ha convertido hoy en el principal destino de nuestras exportaciones y creo que lo que han hecho ambos países en ese mercado es muy bueno. Yo no tengo una crítica de lo que han hecho tanto Chile como Argentina en EE.UU”.
El Malbec, una moda pasajera
El presidente de vinos de Chile aseguró que “la estrategia de precios que había seguido Argentina en Estados Unidos, era buena y que le había permitido llegar con un mayor valor al mercado norteamericano. Sin embargo, nosotros creemos que así como han habido otros grandes ‘boom’ de ciertas variedades como pasó con el Syrah de Australia y el Pinot Noir, el Malbec está viviendo un momento estelar y es muy difícil que se mantenga en los niveles que tiene hoy en día. No creo que el Malbec vaya a mantener los niveles de popularidad que tiene hoy”.
El funcionario chileno reafirmó esta postura al declarar que “uno debería esperar varios años de éxito del Malbec en Estados Unidos, pero no creo que vaya a mantener un nivel de preponderancia tan importante como el está teniendo y el que tendrá en los próximos dos o tres años”.
La estrategia chilena
“Nuestra estrategia -dice Merino- como país se basa más que todo en la diversidad, que en concentrarnos solamente en una cepa. Por supuesto, que entendemos que el Carmenère es nuestro producto emblemático porque es único de Chile, pero nuestra carta de presentación más importante en todos los mercados es la diversidad. Nosotros llegamos a 140 países, y exportamos en el orden de los 1500 millones de dólares al año, no es una estrategia basada en una variedad específica”.
Los precios de la miel siguen tonificados. La oferta mundial es relativamente menor y la demanda internacional crece. Quienes producen material vivo, en tanto, confían que este escenario alentará inversiones de sus clientes pampeanos y litoraleños. En Mendoza hay un fuerte trabajo de selección y mejoramiento genético de abejas.
Se trata de la sección vid, que junto a los dos primeros volúmenes sobre frutales de carozo y pepita, completa la obra.