El juez español Baltasar Garzón se reunió el sábado con indígenas de un resguardo al suroeste colombiano, aunque aclaró que era sólo como "amigo" de los indígenas y no como magistrado.
La reunión se realizó en el resguardo "La María", de indígenas guambianos, en una localidad del departamento de Cauca, ubicada a unos 370 kilómetros al suroeste de Bogotá.
"Estoy acompañando a las comunidades indígenas en algunos de los casos y en algunos de los temas que tienen pendientes con el gobierno", como la llamada masacre de El Nilo, ocurrida en diciembre de 1991 y en la que fueron asesinados al menos una veintena de indios Paeces, dijo Garzón en declaraciones divulgadas por el noticiero de la televisora Caracol.
Pero "la intervención mía es estrictamente como amigo de las comunidades indígenas y no como juez", agregó Garzón, quien ganó fama internacional a fines de la década de 1990 por llevar procesos internacionales por delitos contra los derechos humanos.
La cita del juez con los indígenas, que se prolongó casi seis horas, era para narrarle los problemas que viven las distintas etnias colombianas, los cuales incluyen casos de violaciones a los derechos humanos que han quedado en la impunidad, explicó en diálogo telefónico Jorge Caballero, del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC).
También se habló sobre la posibilidad de llevar esos casos a escenarios internacionales, agregó.
Caballero dijo que la visita de Garzón, quien en mayo pasado fue suspendido de su cargo en la Audiencia Nacional por supuestamente extralimitar su jurisdicción, ya venía siendo planeada desde marzo pasado cuando consejeros indígenas colombianos visitaron España.
Garzón regresa el domingo a su país, aseguró Caballero.
De acuerdo con la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), que agrupa al centenar de etnias colombianas, al menos 111 indios murieron el año pasado en distintos hechos violentos, comparado con 108 del 2008. Los datos del Observatorio de Derechos Humanos de la Vicepresidencia colombiana dan cuenta de al menos 25 indígenas asesinados de enero a junio último, las cifras más recientes.
33 hombres llevan 9 días sepultados en una mina de oro y cobre en el norte de Chile.
Según un archivo desclasificado, el ex presidente de EEUU quería que mataran a Raúl Sendic si moría un diplomático.