Soldados polacos custodian el monumento a las víctimas del campo de concentración nazi de Belzec. (AP)
El tercer sospechoso nazi más buscado del mundo, y quien supuestamente participó en el asesinato de más de 430.000 judíos en el campo de concentración polaco de Belzec, se encargaba de todo el proceso de aniquilación: desde bajar a las víctimas de los trenes y llevarlos a las cámaras de gas, hasta arrojar sus cuerpos en las fosas comunes, de acuerdo a documentos legales.
Una corte estatal en la ciudad de Bonn reveló ayer nuevos detalles sobre la acusación hecha la semana pasada en contra de Samuel Kunz, un ex empleado de la Alemania nazi que ha vivido tranquilamente por muchos años en Wachtberg, a las afueras de Bonn.
"El acusado tenía conocimiento de todas las áreas del campo", dijo el vocero de la corte, Matthias Nordmeyer.
El documento de la corte describe con lujo de detalles los crímenes supuestamente cometidos por Kunz, de 88 años, cuando se desempeñó como guardián del campo de concentración de Belzec en la Polonia ocupada, entre enero de 1942 y julio de 1943.
La corte también anunció ayer que Kunz ha sido acusado en una corte de menores porque para ese entonces era menor de edad, lo que significa que podría ser procesado como adolescente y recibir una sentencia menos severa.
Kunz tenía 20 años cuando supuestamente comenzó a trabajar como guardia en Belzec en enero de 1942. De acuerdo a la ley Alemana, las personas ente los 18 y 21 años pueden ser procesadas legalmente como menores o adultos.
"La Corte decidirá si será sentenciado como adolescente o como adulto", dijo Nordmeyer.
Además de estar acusado de participar en ejecuciones durante el Holocausto, Kunz está acusado de cometer "excesos personales" en el supuesto asesinato de 10 judíos.
Kunz figura como el tercer criminal nazi más buscado de acuerdo a una lista del Centro Simon Wiesenthal.
A pesar de tener un bajo rango dentro de la jerarquía nazi, es uno de los más buscados debido al gran número de judíos asesinados. La oficina de investigación de Dortmund calcula la cifra de víctimas en 430.000.
Hoy, el supuesto nazi vive en en la circunscripción de Rhein-Sieg de la ciudad alemana de Bonn. Con él habrían dado, según Efraim Zuroff, director del centro Wiesenthal en Jerusalén, investigadores del Departamento de Justicia de Estados Unidos. En respuesta al hallazgo, el tribunal federal en Bonn presentó una demanda judicial hace dos semanas y actualmente está decidiendo la apertura de un proceso contra Kunz.
Kunz trabajó hasta su jubilación para los servicios de mantenimiento en el Ministerio de Construcción en Bonn. Las investigaciones en su contra fueron coordinadas desde la "central para el esclarecimiento de genocidios nacionalsocialistas" de Dortmund, y éstas recibieron un impulso gracias al proceso contra John Demjanjuk, en el que se dieron a conocer testimonios de los años 40 y 60 que hacían referencia al ex guardia del campo de concentración de Belzec.
Otro procesado
El guardia de más alto rango en juicio en este momento es John Demjanjuk, un obrero retirado de la industria automotriz que está siendo procesado en Munich por haber participado en la muerte de 28.060 judíos cuando era guardia del campo de concentración de Sobibor en la Polonia ocupada. Demjanjuk, de 90 años, niega haber sido un guardia.
Las autoridades llegaron al caso de Kunz después de examinar viejos documentos de los juicios de la posguerra alemana referentes al campo de entrenamiento de la SS en Trawniki.
Las autoridades afirman que tanto Kunz como Demjanjuk, nativo de Ucrania y deportado de Estados Unidos a Alemania el año pasado, se entrenaron como guardias en campo de entrenamiento de la SS en Trawniki.
La avanzada edad de los culpables hace cada vez más complicada su persecución y convierte estos años en los últimos susceptibles de ser utilizados para esclarecer hechos y responsabilidades. Sin embargo, el caso Kunz demuestra que no es demasiado tarde para llevar a autores de crímenes de guerra a los tribunales, dijo Zuroff.
"Estoy satisfecho", sostuvo el director después de que tribunal federal de Bonn presentara su demanda. "Este caso da muestras de un cambio positivo en la política de acusaciones alemana", añadió.
Por las quejas de televidentes y sectores conservadores habrá una investigación de los contenidos del programa “El Club de la Comedia” que se emite por Chilevisión, propiedad de Sebastián Piñera.
La tasa oficial se incrementó hasta el 20,09%. Hay 4.645.500 de desocupados, lo que supone 508.000 más que en 2009. A esto se suma una nueva Ley que permite a las empresas despedir gente sin causa.