viernes, 30 de julio de 2010
El INV nació en noviembre de 1959. Fue con la promulgación del Ley General de Vinos Nº 14.878, poco tiempo después de que se conociera la adulteración de los finos Firmamento, en el sur mendocino.
Cuarenta años más tarde se promulgó la primer ley integral de alcoholes del país, dándole a esta entidad el control de todo lo referido a alcoholes etílico y metílico en todas sus etapas, es decir producción, transporte, fraccionamiento y comercialización. Ocurrió tras el tristemente suceso de los vinos sanjuaninos Mansero y Soy Cuyano. Y una de las medidas impuestas, en aquel momento, fue el agregado al metanol de un "amargante" que lo hace prácticamente intomable.
Ahora, a más de 50 años y a poco de conocerse la noticia -por los medios electrónicos- de la condena, las máximas autoridades del Instituto Nacional de Vitivinicultura, con su titular Guillermo García, a la cabeza, ofrecieron una conferencia de prensa. Explicaron que el organismo todavía no había sido notificado de la sentencia, pero adelantaron que estudiarán cuáles serán los pasos a seguir, a la vez que explicaron que "no hay nada nuevo".
En tren de confidencia aseguraron que existieron 25 demandas (las muertes fueron 26) y que "unas 10 demandas" ya fueron ganadas por el organismo, en su mayoría por "caducidad de instancia", pero también reconocieron que "otras no".
Con relación al monto reclamado ahora, explicaron que la Justicia ordenó una indemnización de 30 mil pesos para cada hijo de la víctima. "Y como es una familia numerosa se llega a esa cifra", que ronda el medio millón de pesos.
¿Es donante de órganos?