Jueves 9 de febrero de 2012 | 07:41 hs
Llora y grita toda la noche. Una reclusa comentó que la tienen bajo llave y que está en el pabellón de las asesinas
miércoles, 28 de julio de 2010
La actriz no soporta los días de cárcel. Tuvo un gran ataque de histeria y, por éste, fue aislada. Lindsay Lohan lleva sólo una semana encerrada. En este tiempo no ha parado de llorar. Sus quejas son comunes y por estos días sufrió un cuadro mental delicado.
El diario Daily Mirror publicó que la presencia de esta reclusa tan especial está ocasionando problemas con las otras presas de la cárcel Lynnwood. Lindsay grita y llora toda la noche y no deja a nadie dormir.
Cheryl Presser es una reclusa que acaba de alcanzar su libertad. Fue ella quien comentó la situación que vive Lohan tras las rejas.
"Ella está con las asesinas y sólo la dejaron salir al patio por una larga hora. Durante ese tiempo se escondió debajo de una mesa. El viernes la encerraron bajo llave mientras muchas de nosotras tuvimos dos horas para ir al patio o a la sala de televisión. Tuvo un ataque de histeria, llorando y chillando, así que la pusieron en un módulo de aislamiento”, detalló la ex prisionera.
Además, las reclusas están alborotadas con su sexualidad. Al menos eso se dice, que su relación con DJ Sam Ronson le trajo varios dolores de cabeza.
A esta situación se le suman los 90 días que debe soportar en la cárcel. La chica de los escándalos debe permanecer en prisión por conducir en estado de ebriedad cuando debía rehabilitarse.
Ahora se dice que podría dejar las rejas si se constata una buena conducta y si la jueza lo considera. Definitivamente, el peor momento de Lohan. Redacción Los Andes