El propietario de una estación de servicio de Villa Mercedes, en la vecina provincia de San Luis, después de ser asaltado por un sujeto que se movilizaba en un ciclomotor, oportunidad en que se alzó con 75 pesos, salió en su persecución y al alcanzarlo lo atropelló con un vehículo. El delincuente, que no tenía documentos, murió en el acto.
El conductor, en un principio quedó demorado por la policía.
La información corrió como reguero de pólvora en toda la provincia puntana.
El caso, al que mucho relacionan con el del ingeniero Santos (que hace 20 años persiguió y mató a los que le habían robado un pasacasete), tuvo como escenario la estación de servicio Casale, ubicada en la avenida Perón, casi ruta nacional 8, a donde llegó montado en un ciclomotor un hombre, de unos 25 años, el que se dirigió al mini shop donde amenazó con un cuchillo del tipo Tramontina al encargado del local, tras lo cual le quitó la billetera con 75 pesos.
Inmediatamente subió a la moto y se dio a la fuga. Advertido de lo sucedido por el dueño del lugar, salió en su persecución a bordo de un Chevrolet Corsa, por la ruta nacional, hasta la calle Curchod, donde al advertir la presencia del ladrón lo alcanzó y terminó atropellándolo con su vehículo.
A los pocos minutos un médico certificó su fallecimiento, mientras que la policía dispuso su trasladado al Cuerpo Médico Forense, a los efectos legales y para determinar su identidad, toda vez que el muerto no portaba documentación alguna.
Fue en el acceso a la Avenida General Paz y Autopista Panamericana de Buenos Aires. El camión volcó y la carga cayó sobre el auto.
Los traían desde Buenos Aires. Engancharon el acoplado en otro camión y se llevaron cautivo al chofer. La policía los siguió, uno de los delincuentes huyó y terminó atropellado.