La protesta en la rebelde ciudad catalana tuvo un fuerte tono independentista.(AP)
Una multitudinaria manifestación para defender el estatuto de autonomía ampliada de Cataluña, recientemente recortado por la justicia española, se convirtió ayer en una demostración de fuerza de la “nación” catalana.
Más de un millón de personas colapsaron ayer el centro de Barcelona para protestar contra una sentencia del Tribunal Constitucional que recortó un nuevo estatuto de autonomía votado por los catalanes, en una manifestación que cobró un elevado tono independentista.
La guardia urbana, policía municipal, calculó que la asistencia llegó a 1,1 millón de personas, aunque los organizadores, Omnium cultural, una asociación en defensa de la cultura, la lengua e identidad catalanas, estimaron en 1,5 millón el número de asistentes.
La marcha estuvo encabezada por un inmensa senyera (bandera catalana), detrás de la cual aparecieron el presidente catalán actual, José Montilla, y sus dos predecesores, el socialista Pasqual Maragall y el nacionalista Jordi Pujol, y estuvo acompañada por los lemas “somos una nación”y “nosotros decidimos”, y miles de banderas catalanas e independentistas podían verse a todo lo largo del cortejo.
La cabecera tardó casi una hora en poder ponerse en marcha, debido a que el señorial Paseo de Gracia se llenó de gente que no dejaba arrancar la manifestación. Los subterráneos colapsaron, los micros que transportaban gente desde fuera de Barcelona no pudieron acercarse al centro.
Según el alcalde de la ciudad, Jordi Hereu, la ciudad fue “desbordada”, y explicó que le habían dicho que esta manifestación “no tenía precedentes”, superando la afluencia registrada en una manifestación histórica de 1977 para reclamar un estatuto de autonomía regional.
Pocas pancartas hacían referencia a la sentencia y al Tribunal Constitucional, y los independentistas de izquierda de ERC repartían una manita de cartón que rezaba “Adiós, España”, mientras un grito se extendía entre los jóvenes: “nuestra sentencia... independencia”.
“Esta manifestación es el comienzo de la independencia que queremos para nuestro país”, Cataluña, dijo Jordi Cau, estudiante, en medio de la multitud.
La manifestación para protestar contra la sentencia del Tribunal Constitucional recibió el apoyo de los principales partidos de la región, salvo de los conservadores del opositor Partido Popular (PP).
La gran coalición nacionalista de centro derecha Convergencia i Unió (CiU), los independentistas de ERC y la rama catalana del Partido Socialista (PSC) en el poder en Madrid, también convocaron a esta manifestación, no sin cierta especulación electoral antes de que se renueve el parlamento regional en el próximo otoño boreal.
Los máximos líderes de CiU, Artur Mas y Josep Antoni Durán Lleida, dijeron que el “éxito” de la manifestación marcará “un antes y después en la historia de Cataluña”.
La demostración de fuerza tuvo lugar un día después de la confirmación por parte del Tribunal Constitucional español de la sentencia, conocida a finales de junio, que elimina aspectos importantes del nuevo estatuto de autonomía, adoptado en 2006 tras un compromiso entre el PSOE y CiU.
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