Hace 200 años apareció la "Gazeta de Buenos-Ayres", primer periódico patrio

En homenaje a la “Gazeta de Buenos Aires”, y a su director Mariano Moreno, se instituyó al aniversario de la jornada cuando salió su primera edición, como “Día del Periodista”.

Edición Impresa: lunes, 07 de junio de 2010
Hace 200 años apareció la "Gazeta de Buenos-Ayres", primer periódico patrio

Por Jorge Enrique Oviedo - Miembro por Mendoza de la Academia Nacional de Periodismo

"El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes y el honor de éstos se interesa en que todos conozcan la execración con que miran aquellas reservas y misterios inventados por el poder para encubrir sus delitos".

Aunque con un lenguaje un tanto más rebuscado, el concepto principal parece extraído de un diario de estos tiempos, en que los poderes de turno se enfrentan con el periodismo independiente para ocultar algunos procedimientos.

Sin embargo, los conceptos forman parte de la Orden dada por la Primera Junta el 2 de junio de 1810 y firmada por su presidente Cornelio Saavedra, en la que se establece la creación de un periódico que llevaría el nombre de "Gazeta de Buenos-Ayres".

Mucho se ha hablado del periódico, pero menos conocida es la Orden, rescatada por Miguel Ángel De Marco en su "Historia del Periodismo Argentino". Señala luego ese texto de la Primera Junta: "¿Por qué se ha de ocultar a las provincias sus medidas relativas a solicitar su unión bajo el nuevo sistema? ¿Por qué se le han de tener ignorantes de las noticias prósperas o adversas que manifiesten el recesivo estado de la Península?
 
¿Por qué se ha de envolver la administración de la Junta en un caos impenetrable a todos los que no tuvieron parte en su formación? Cuando el Congreso General necesite un conocimiento del plan de Gobierno que la Junta provisional ha guardado no huirán sus vocales de darlo, y su franqueza desterrará toda sospecha".

La Junta dispuso que bajo el título del periódico figurara la sentencia de Tácito: "Rara temporum felicitate, ubi sentir, quae velis, et quae sentis, dicere licet" ("Rara felicidad de los tiempos, en que se puede decir lo que se siente y sentir lo que se quiere") y que el director del nuevo periódico fuese el secretario de ese cuerpo colegiado, el doctor Mariano Moreno.

El 7 de junio de 1810 sale el primer número

El primer número del órgano del gobierno patrio tiene doce páginas. Además de la Orden de la Primera Junta ya mencionada, incluye diversas noticias, como una de orden internacional, originada en el diario de Londres "The Courier", del 20 de febrero de 1810, llegada tres meses después a Buenos Aires en que se informa de la resistencia de Cádiz a las fuerzas napoleónicas.

Otras se refieren la medida de la Junta de flexibilizar la exportación de cueros, bien a la resolución oficial de no pagar su sueldo a ningún empleado sin decreto especial (con la advertencia de que "el funcionario público que trabaje nunca dejará de ser pagado", acota De Marco), o bien al llamado público para cubrir el cargo vacante de portero de la secretaría.

Una parte importante de ese primer número está dedicada a reseñar el Tedéum y las varias ceremonias de juramento de obediencia a la Junta, que se desarrollaron en dos tardes: "El eclesiástico -dice la crónica- , el regular, el militar, el togado, el empleado, el vecino, todos concurrieron a jurar la firmeza y estabilidad de la nueva obra, porque todos reconocieron su justicia, confesaron su necesidad, y vieron el interés común íntimamente unido al particular de sus personas".

"La libertad de escribir"

En uno de los primeros números, Mariano Moreno publicó un artículo titulado "Sobre la libertad de escribir", acerca de un fenómeno novedoso que atraía a las mentes más preclaras de ese tiempo: la libertad de imprenta.
 
Tras un repaso sobre esta modalidad en Europa y Estados Unidos, y de abogar por una libertad amplia, marcaba sin embargo algunos límites: "Desengañémonos, al fin, que los pueblos yacerán en el embrutecimiento más vergonzoso, si no se da una absoluta franquicia y libertad para hablar en todo asunto que no se oponga en modo alguno a las verdades santas de nuestra religión, y a las disposiciones del Gobierno, siempre dignas del mayor respeto".

Renuncia Moreno, asume el deán Gregorio Funes

Las nuevas ediciones de la "Gazeta" dan cuenta de varios episodios provinciales. Es el caso de Mendoza, que se refleja en la edición del 9 de agosto de 1810 con un largo artículo referido a la repercusión del 25 de mayo y el derrocamiento de las autoridades españolas en la provincia, escrito de Bernardo Ortiz, miembro del Cabildo designado para viajar a Buenos Aires como diputado por Mendoza. Su muerte dio motivo que fuera elegido Manuel Ignacio Molina.

Sin embargo, otras motivaciones van marcando el contenido del periódico. Las internas en la Primera Junta fuerzan la renuncia de Moreno como secretario y director de la publicación, siendo reemplazado en diciembre de 1810 por el diputado por Córdoba a la Junta Grande, doctor Gregorio Funes, más conocido como el deán Funes. En marzo de 1811 cesa en sus funciones y asume el doctor Pedro José Agrelo.

Las páginas de la "Gazeta" oscilan entre los principios más calmos de Saavedra y los resabios revolucionarios de los "morenistas", situación que conduce al reemplazo de Agrelo en octubre de 1811 -luego de que la Junta da un decreto por el que se establecía la libertad de publicar las ideas sin censura previa- por el sacerdote Vicente Pazos Silva.

Dos directores al mismo tiempo

Con este nombramiento, la "Gazeta" cae en una etapa desafortunada y poco conocida. Al parecer, el sacerdote designado era un tanto extravagante y entonces la Junta resuelve que él dirigiera uno de los dos números que aparecían semanalmente y que el restante fuese conducido por el morenista Bernardo de Monteagudo, considerado un revolucionario radicalizado. Por lógica consecuencia, la confrontación entre ambos marcó una sensible declinación del periódico oficial, que en 1812 pasó a denominarse "Gazeta Ministerial".

Mientras tanto, otros periódicos iban apareciendo ("El Censor", "Mártir o Libre") y la voz de la "Gazeta" se fue opacando, al sólo publicar las disposiciones gubernativas, hasta que desapareció en 1821.

Un año antes, el 20 de mayo de 1820, salió el primer periódico de Mendoza, "El Termómetro del Día", pero ésa es otra historia.
Más notas de esta sección
Copyright 2010 Los Andes | Todos los derechos reservados