Las religiones cristianas manifestaron su rechazo en el Senado

miércoles, 30 de junio de 2010

Representantes de las iglesias cristianas de la Argentina coincidieron ayer en rechazar el proyecto de ley impulsado por el oficialismo para legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo, en la última audiencia pública organizada por la Comisión de Legislación General de la Cámara alta.

Por el contrario, el representante de la comunidad Bet-El, el rabino Daniel Goldman, recordó que el Movimiento Rabínico de Reforma apoya "la igualdad social".

"Familia no es específicamente un encuentro, sino una búsqueda. En esta búsqueda, los modelos familiares a través del tiempo, pueden ir modificándose", resaltó Goldman, que fue el único representante de la religión judía que participó de la audiencia, ya que Tzvi Grunbladtt, del Centro Judío Jabad Lubavitch, y Gabriel Minkowicz, del Seminario Rabínico Latinoamericano, no asistieron.

Para Goldman, "la Biblia puede ser interpretativa de ciertos principios que pueden ir modificándose", y argumentó que "no es cuestión de aferrarse al pasado, sino, simplemente, tener la capacidad de memoria que puede ser elemento para poder modificar ciertos futuros".

La postura del rabino resaltó sobre la de los otros representantes religiosos cristianos, como los evangélicos Rubén Proietti, de la Alianza Cristina Evangélica, y Rubén Salomone, de la Confraternidad Evangélica, que profetizaron males para la Argentina si la Ley de Matrimonio Gay es aprobada. "Las familias argentinas se movilizan por las graves consecuencias que acarrearían a la Nación lo que se intenta modificar", aseguró Proietti.

Mientras tanto, Salomone fue más allá, y recordó que "en la historia del mundo vimos cómo muchas potencias, como Egipto o Roma, intentaron pasar por alto la Ley de Dios".

"Senadores: tienen una alta responsabilidad. No deben tergiversar la Ley de Dios o van a tener consecuencias difíciles", vaticinó.

Menos apocalíptico, el obispo de Posadas, Pedro Martínez, consideró que "el matrimonio es un don de la creación, no es una unión cualquiera entre personas porque tiene características propias que lo hacen la base de la familia y de la sociedad".

"Considerar al matrimonio que debe ser varón y mujer, no implica ninguna discriminación. Nosotros también planteamos la igualdad de los derechos, pero la igualdad de los derechos no es igual a la uniformidad de los derechos. Si busca la uniformidad, puede ser injusta. La igualdad de los derechos debe buscar siempre la equidad", enfatizó.

Por su parte, el obispo Gregory Venables, representante de la Iglesia Anglicana para el Cono Sur, destacó que "el matrimonio entre hombre y mujer es el signo de la relación entre Cristo y la Iglesia" y subrayó que "cambiar esto puede ser negado, pero no es lo que Dios quiere, vamos a tener que vivir con las consecuencias".

Además, Venables se mostró de acuerdo con convocar a un plebiscito popular para conocer la opinión de los ciudadanos argentinos.

Finalmente, el arzobispo de la Iglesia Católica Armenia, Kissag Mouradian, dijo que "no se puede pensar que la familia es con dos hombres o con dos mujeres: la familia son marido y mujer, para crear a los hijos". Agencia Télam

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