Continúa hoy el juicio por el asalto al blindado

Los siete imputados optaron por el silencio. Se esperan más testimonios del robo más espectacular de los últimos tiempos.

Edición Impresa: lunes, 28 de junio de 2010
Continúa hoy el juicio por el asalto al blindado

Los imputados por el robo ingresarán, una vez más, a la sala de debates de la Quinta Cámara del Crimen. (Archivo / Los Andes)

El juicio que contra siete imputados por el asalto al camión blindado del banco Regional de Cuyo, después de las dos jornadas iniciales, continuará hoy con una nueva ronda de testigos.

El asalto, considerado como uno de los más originales y preparados dentro de la historia delictual mendocina, reportó a los asaltantes un botín de casi 300 mil pesos, dinero que hasta ahora no ha sido recuperado.

El Tribunal lo integran Laura Gil de Chales, como presidenta, acompañada por Rafael Escot y Gonzalo Guiñazú, mientras que en el banquillo de los acusados están sentados: Cristian Gastón Mercado Montes (31),Teodoro Villarroel (29), Eduardo Carlos Cortez Cárdenas (35), Leopoldo Narciso Guirín Naranjo (28), Andrés Timoteo Cruz Capporissio (34), Maximiliano Andrés Soria (23) y Juan Carlos Carmona.

El caso

El lunes 26 de mayo de 2008, después de las 14.15, llegó a la sucursal del Banco Regional de Cuyo de San Martín y San Lorenzo de ciudad un camión de caudales.

Ni bien se abrieron las puertas del camión, la banda comenzó el trabajo: un falso lisiado que había llegado en una silla de ruedas empujado por una niña hasta la panchería Pancho V, se paró y de la frazada que le abrigaba las piernas sacó una Itaka.

Le tiró la frazada encima a una policía que custodiaba el banco, mientras que tres sujetos que lo acompañaban se ocuparon de los otros dos uniformados, quitándoles las armas y tirándolos al piso. Luego se apoderaron de las sacas, que contenían unos 300.000 pesos.

En ese momento un falso guitarrista que se encontraba en la heladería La Reinese (frente al banco) sacó una Itaka de un estuche de guitarra y comenzó a disparar hacia el cielo. Lo mismo hizo otro individuo que estaba en el bar La Fusta (San Martín y Don Bosco).

Antes de irse, uno de los delincuentes sacó un artefacto que parecía una bomba y lo dejó en el piso. Entre gritos y disparos, todos huyeron por Don Bosco y se subieron a una camioneta Gran Cherokee.
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