La esquina del barrio Unimev donde fue asesinado el comerciante. Los vecinos se quejan por la inseguridad que reina en la zona. (Archivo / Los Andes)
Un quiosquero de 40 años de edad fue asesinado anoche de dos balazos después de que fuera asaltado por dos sujetos que se conducían en una moto.
La víctima, identificada como Antonio Flores, era propietario de un quiosco que queda en Houssay y Adolfo Calle del barrio Unimev de Guaymallén.
El caso ocurrió ayer a las 20.30 cuando Antonio atendía su quiosco y fue visitado por un sujeto que se bajó de una moto.
De acuerdo con el relato de testigos, en el negocio se habría producido el asalto y cuando el ladrón salió para subirse a la moto en la que lo esperaba su secuaz, fue seguido por Antonio.
En la misma vereda donde queda la carnicería Rizzo fue que el delincuente disparó en dos oportunidades para después huir con su cómplice.
La ejecución fue delante de la muchísima gente que a esa hora transita por ese barrio, uno de los más habitados del departamento de Guaymallén.
Una vez ocurrido el ataque, los vecinos llamaron al 911 mientras que Flores era llevado de urgencia al hospital Central, donde falleció como consecuencia de las heridas.
Según las primeras pericias, una bala le dio en la clavícula izquierda y la restante en el brazo derecho.
Estupor y recompensa
El homicidio, cometido al menos ante veinte personas como testigos, convulsionó al barrio Unimev. Flores era uno de los pocos comerciantes que atendía hasta tarde (todos en esa cuadra cambiaron los hábitos a partir de la seguidilla de asaltos) y era un personaje muy conocido por todos.
Asimismo, a poco más de una hora de cometido el crimen, desde el Ministerio de Seguridad se ofrecieron 30 mil pesos de recompensa para quienes aporten datos de los dos sujetos ya que al cierre de esta edición la Policía contaba con escasa información.
Cayó un sexagenario que estafó a diez personas (entre ellos empresarios y abogados). Los vehículos eran robados en otras provincias y ofrecidos acá a precio vil. El sujeto tenía DNI y tarjetas verdes apócrifas. La pesquisa llevó más de cuatro meses.
Luego de las pericias realizadas al revólver calibre 22 que le secuestraron a dos hombres en Maipú, los investigadores confirmaron que se trata del arma que mató a Antonio Flores (40) en el barrio Unimev.