martes, 15 de junio de 2010La picardía sudafricana
Estamos tan acostumbrados a que se nos habla de picardía o viveza criolla que nos sorprendió ver de que manera los vendedores ambulantes ofrecían un producto novedoso en las cercanias del Ellis Park, escenario de Brasil vs. Corea.
Sucede que en los atascamientos de transito prolongado, cuando ya la paciencia perdía sus limites, los buscavidas ofrecían "ear plugs" a viva voz. Este producto era ni mas ni menos que un par de tapones para los oídos, ideales para quienes el sonido atronador y permanente de las vuvuzuelas les resulta insoportable.
A medida que la cola de los autos se acercaba al estadio, el precio de los taponcitos aumentaba su precio. De esta manera, en los carteles hechos a mano se pasaba al equivalente de $10 a $20 de nuestra moneda.
Nuestras cartas
Entre la multitud de hinchas llegados desde Brasil para ver a su equipo y los cerca de 600 periodistas acreditados del vecino país para este partido ante los coreanos del norte, lo cierto es que cuando observan la credencial de un enviado especial argentino se produce una reacción inmediata. "Ouuu...Maradona, ouuu...Messi" es la primera reacción que uno capta en los controles que cuidan los accesos al estadio. En la sala de prensa, el efecto es similar.
Quizá por eso, al menos en esta oportunidad, los pentacampeones del mundo deben someterse a la realidad. Nadie habla por Dunga o por Kaka...Diego y la Pulga son nuestros embajadores de lujo en el planeta futbolero.
Contrastes
Mientras un solo jugador de los titulares presentados por Brasil, Robinho, juega en el fútbol de su país, en este caso en el Santos, solo dos futbolistas coreanos no lo hacen en clubes nacionales: Jong Tae Se (Kawasaki Frontale, de Japon) y Hong Yong Jo (FK Rostov, de Rusia). Entre los suplentes fue muy similar: Gilberto Melo es del Cruzeiro y ninguno de los asiáticos integra un plantel de otra nación. Por Fabián Galdi - Enviado especial a Sudáfrica