Familiar. El trabajo es realizado de manera artesanal. (Foto: Los Andes)
Una grapa mendocina de orujo de uva Cabernet de la cosecha 2006, obtuvo la gran medalla de oro en el concurso internacional “Destilatta” 2010, convirtiéndose en el aguardiente del año a nivel mundial.
La empresa “Sol de Los Andes”, de la familia Hilbing-Franke es respaldada por una prestigiosa tradición de viticultores, enólogos y cerveceros, que se remonta a 1870 en nuestro país. Ellos presentaron el aguardiente de orujo de uva varietal Cabernet que se consagró en primer lugar superando a grapas de Estados Unidos, Austria, Nueva Zelanda, Sudáfrica y China.
“Destillata” es uno de los concursos de mayor envergadura y reconocimiento en materia de destilados y espirituosas en el mundo. Todos los años empresas del rubro se reúnen a competir por igual en Austria y en el 2010, alrededor de 198 establecimientos presentaron un total de 1.600 muestras en los distintos tipos de aguardientes, incluida la grapa.
La muestra de Mendoza tuvo 148 competidoras y fue evaluada en forma simultánea por dos jurados. Como dato de interés, cabe destacar que, en el caso de existir disparidad en el puntaje, interviene un tercer jurado que define su calificación final.
El enólogo e ingeniero agrónomo, Rolando Hilbing es el mentor del aguardiente "Aniapa", medalla de oro, al igual que el elaborado con el varietal Malbec que el año pasado ganó la medalla de plata en el mismo concurso.
La “gran ganadora” es fabricada en la destilería ubicada en Villa Nueva, Guaymallén. Es un aguardiente elaborado en forma artesanal, pero con el respaldo de un alto nivel de tecnificación, ya que la fábrica es una de las pocas del país que trabaja con tecnología de vanguardia.
El negocio
El profesional revela que la capacidad de destilación es de 50.000 botellas de medio litro cada una por temporada, “aunque en este momento -apunta- estamos produciendo unas 20.000”.
Hilbing estima que “podrían llegar a incorporarse, si el negocio lograra un cierto nivel de crecimiento y desarrollo, otras tres líneas similares, aunque "no más que eso -aclara- porque entraríamos en un proceso industrial de escala mayor, que no se correspondería con el concepto de producto artesanal, que es lo que hoy nos permite lograr un producto diferenciado, elaborado con especiales cuidados”.
Como eran evidentes las diferencias del producto final, según la variedad de uva cuyo orujo era empleado en el proceso de destilado, Sol de Los Andes inició gestiones ante el Instituto Nacional de Vitivinicultura que, aceptó certificar la “grapa varietal”.
El hijo de Rolando, Walter Hilbing (un joven ingeniero en electrónica que comenzó asistiendo a su padre “mientras buscaba trabajo”, pero terminó quedando “atrapado por el proyecto”) señala que parte del producto lo comercializan en el mercado interno en los principales centros urbanos como: Bariloche y San Martín de Los Andes; además de Rosario, Santa Fé y la provincia de Córdoba y el resto en el exterior.
En Europa está cuestionada la utilización de la expresión “grapa” para productores no italianos, a pesar que no corresponde a ninguna denominación de origen ni indicación geográfica. Por esta razón, trascendió que el instituto Nacional de Vitivinicultura de Argentina habría iniciado gestiones para zanjar esa cuestión, en el seno de los organismos internacionales.
Alta exigencia
Para participar de “Destillata”, el producto debe cumplir con estrictas exigencias internacionales de calidad y tener presencia en el mercado europeo. Para garantizar la absoluta seriedad de la calificación, las empresas tienen que presentar el análisis de la muestra, que son comparadas con el producto existente en el mercado.
De existir adulteración se aplican multas e inhabilitación para presentarse en futuras ediciones de “Destillata” con riesgo de perder la comercialización del producto en el mercado europeo.
El premio fue entregado “on line” a la familia Hilbing en un acto en el que estuvo presente el presidente de la Cámara de Agricultura de Austria, Gerhard Wlodkowski, el Ministro Federal de Agricultura, Silvicultura Niki Berlakovich y el Presidente de Destillata Anton Gangl.
Las exportaciones de vino argentino siguieron conquistando mercados en 2009, pese a la crisis. Oportunidades a futuro.