El juez De Diego dice: “Los padres deben saber qué hacen sus hijos, quiénes son sus amistades y qué lugares frecuentan”. (Roberto Salvadores)
Un procedimiento sin precedentes tuvo lugar este fin de semana en San Rafael. El Juez de Faltas Oscar De Diego detuvo a tres menores y a un hombre mayor, (luego se comprobó que era Oficial de Justicia) por realizar una fiesta de cumpleaños en una casa particular pero con venta de entradas y suministro de bebidas alcohólicas a menores. La identidad no fue suministrada para proteger a los menores involucrados.
De acuerdo a los informado el hombre es el padre del chico del "cumple" y la fiesta se realizaba en el patio-parque de su casa. Según el magistrado se labró un acta por infracción al Código de Faltas y a la ley 6.444, artículo 38 de Diversión Nocturna y se detuvo al padre del menor quien una vez finalizado el proceso podría ser condenado a pagar una multa de $3.000 o a 30 días de cárcel.
También está previsto el "perdón" si no tiene antecedentes. El hombre recuperó su libertad tras ser conducido a la seccional para disponer el registro domiciliario y los tres jovencitos fueron puestos a disposición de sus progenitores en la Seccional 8va. de Policía.
"La fiesta fue clausurada de inmediato", destacó De Diego. En el momento del procedimiento funcionaba una taquilla, atendida por menores (los detenidos) y una barra con abundante bebida alcohólica que era servida a los casi 200 asistentes. Cabe destacar que la gran mayoría de los presentes eran chicos menores de edad.
Los hechos
De acuerdo a los datos obtenidos el juez de Faltas intervino alertado por una convocatoria que se hacía a través de la red social de Internet Facebook. En este sitio se anunciaba la fiesta de cumpleaños del menor de 18 años, el valor de la entrada, la dirección (Emilio Civit al 600) y se ofrecía "canilla libre" en las bebidas (está expresamente contemplada la prohibición en el artículo 63 del Código de Faltas y artículo 60 inc. M de la Ley de Diversión Nocturna).
En un diálogos con Los Andes el juez De Diego sostuvo que este procedimiento debe servir de alerta a los padres de los menores. "Los padres deben saber qué hacen sus hijos, quiénes son sus amistades y qué lugares frecuentan". El lugar donde se realizaba la fiesta no contaba con las mínimas exigencias de seguridad ni habilitación municipal, entre otras faltas.
Al consultársele si había antecedentes de una situación similar, el magistrado sostuvo que lo más parecido fue la detención de un comerciante que debió cumplir arresto en Contraventores de la Policía de Mendoza en la ciudad Capital. La pena fue de arresto de 30 días por reincidir en la venta de alcohol a menores en un negocio de la calle Ballofett pero que en casas particulares no había tenido que intervenir hasta este fin de semana.
Es de destacar que el juez de Faltas, que se hizo cargo hace algunos meses, ha centrado su tarea en la diversión nocturna y es común verlo en los locales a altas horas de la madrugada. En varias ocasiones ha labrado actas por infracciones y ha llegado a clausurar locales por admitir a menores fuera de los horarios estipulados.
"En ningún lugar donde hay menores puede haber alcohol ni guardado o en exposición en estanterías o heladeras y mucho menos expendio", sentenció De Diego. Agregó: "En este caso se trata de procederes más que de un delito".
Otro de los objetivos que se ha fijado el juez es ayudar a la Comuna a controlar el vuelco de basura en la vía pública. Se han aplicado multas y sancionado a frentistas que ensucian la ciudad. Y ha tomado intervención en procedimientos por ruidos molestos y consumo de alcohol en la vía pública.
Son doce efectivos que actuarán en el microcentro y cuatro más en la zona del pedemonte.