Cuando en el Acto Central los locutores anunciaron que la Virreina era la representante de Junín, todas las cámaras apuntaron a Santa Rosa. Apenas dijeron el nombre más esperado de la noche María Flor evitó el saludo con el resto de las reinas departamentales y se puso de frente al público, cuando lo habitual es que se funda en un abrazo con sus pares. La soberana se encargó de disipar dudas.
"No quería que me saludaran antes de tiempo. Mirá si el locutor decía otro nombre", se excusó en un primer momento y luego agregó: "No quiero que se entienda mal mi actitud. Yo no quería evitar los abrazos. Es que la coordinadora me dijo que tenía que estar frente al público y a las cámaras de fotos y televisión".
María Flor Destéfanis vivió hasta los dos años en La Dormida, donde está la casa de sus abuelos y ha dictado clases de inglés en escuelas rurales. Cuando se fue con sus padres a Junín mantuvo el primer domicilio en su documento y por eso representó a los santarrosinos.
La flamante reina de la Vendimia vive en Junín, pero fue electa por Santa Rosa. Nació en ese departamento y dice que allí pasó su infancia, viven sus abuelos y trabaja su papá. Asegura que está ajena a las críticas.