El malestar comenzó el viernes 19 de febrero, cuando el Gobierno anunció que entre las entradas que saldrían a la venta el día siguiente no estarían las del sector Malbec -el mejor ubicado, entre el palco y el escenario-, dado que se reservarían para protocolo y funcionarios nacionales y provinciales.
Sin embargo, la polémica más fuerte surgió cuando se supo que sólo una cuarta parte de la capacidad del teatro griego Frank Romero Day se destinaría al público mendocino -de las casi 20 mil localidades, se vendieron apenas 5 mil que 'volaron' en dos horas-.
Luego se supo que el sector turístico -agencias, cámaras y hoteles- adquirió otras 7 mil, y eso llevó a que el secretario de Cultura, Ricardo Scollo, tuviera que salir a aclarar cuál sería el destino de las casi 8 mil entradas restantes. El detalle que dio Scollo, que no incluía a los gremios, fue el siguiente:
4.889 para el público general.
7.158 para empresas y operadores turísticos.
1.440 para los municipios, con una variable de entre 30 y 80 entradas.
3.560 para empresarios y asociaciones civiles vinculados con la industria y producción.
1.550 para autoridades.
645 para sponsors, reinas anteriores y funcionarios.
La polémica la generó el cobista Abed pero otros lo apoyan. Dicen que les enviaron tickets para los sectores más baratos, mientras que las comunas oficialistas recibieron de los caros. El "cerco" a Jaque y el poder de Cazabán.
Con el voto de Menem, los bloques antikirchneristas lograron la mayoría en los comités parlamentarios. El oficialismo dijo que recurrirá a la Justicia.