miércoles, 24 de marzo de 2010La Casa Blanca busca a Emanuel Ginóbili. No, no se trata puntualmente del edificio donde toma decisiones el presidente de los Estados Unidos, situado en Washington D C. En esta oportunidad se trata de la posibilidad de ingresar a la Casa Blanca de la capital de España, tal como se apoda al club Real Madrid.
De acuerdo con lo publicado por el diario español Marca y amplificado por el portal FIBA.com, el notable escolta argentino, quien el 30 de junio terminará su relación contractual con San Antonio, tiene la concreta posibilidad de ingresar a la estructura del Real Madrid, que estaría dispuesta a pagarle unos 13.500.000 dólares por año, un 35% más de lo que recibirá este año en San Antonio, donde cobrará 10 millones de la moneda norteamericana.
Para su posible desembarco en la institución merengue, son varias las personas conocidas que podrían tenderle un puente para que el talentoso bahiense pise suelo firme de entrada.
Uno es el base Pablo Priggioni, compañero de Manu en la Selección. Otro, con capacidad para tomar las más profundas decisiones, también es argentino: Jorge Valdano, director deportivo del club. Sin embargo, el mayor poder de seducción sobre quien ganó tres títulos en la NBA con San Antonio lo ejerce el entrenador italiano Ettore Messina, quien lo condujo en tiempos de pura gloria, del año 2000 a 2002, en el equipo italiano de Kinder Bolonia.
“Messina me transformó en quien soy” y “El que más me marcó fue Ettore Messina, en Italia” son frases comunes en el decir de Ginóbili cuando se lo consulta cómo fue su transformación de buen jugador al jugador decisivo que cautivó al público de la NBA, en general, y a los fanáticos de San Antonio, en particular.
Es que más allá de su formación como basquetbolista en clubes de la Liga Nacional y tras pasar por las atinadas manos formativas de alguien como Oscar Sánchez, los números no mienten: bajo las órdenes de Messina apareció ese Ginóbili feroz ganador, decisivo para resolver partidos complicados.
A fuerza de victorias y títulos, fue elegido como el jugador más valioso del campeonato italiano en 2001, repitió esa distinción ese mismo año en la Euroliga para repetir en 2002 la condición de MVP del torneo italiano y agregar el mismo premio en la Copa Italia.
Con el Mundial de Turquía metido ya en la cuenta regresiva, a Ginóbili se le abrió el juego de propuestas. La del Real Madrid suena muy tentadora. Pero nadie podría afirmar hoy que no habrá una mejor en el corto plazo. CC