El Gobierno quiere gozar la situación. Entienden que la decisión de los legisladores de autoimponerse una jubilación de "privilegio" es una medida de pésimo tacto político frente a la sociedad, y quieren que el Poder Legislativo, y especialmente el cobismo, lo paguen lo más caro posible.
La oportunidad para ellos es única, pues apuntan a que la bronca se sienta sobre otro poder del Estado y especialmente sobre el principal partido de la oposición y bloque desde el que surgió la idea de generar un régimen jubilatorio especial para los legisladores,
Por eso ayer sólo aseguraron que la norma sancionada no había llegado, por lo que no había opinión oficial. Pero a la luz de los hechos, también ratificaron que habrá una decisión antes de que el texto llegue oficialmente.
En el Poder Ejecutivo juran que no conocían el proyecto hasta que ayer se hizo público."Jaque se enteró por la radio", graficaron. Incluso, ratifican que ni el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús, ni el vicegobernador, Cristian Racconto, informaron sobre el tema, que pasó por comisiones de Diputados y fue aprobado por ambas cámaras sin objeciones. "Hay legisladores que ya plantean que quieren hacer algo para anular la ley", dice la fuente consultada.
La intención oficial es medir las repercusiones del caso, que esperan que sean negativas socialmente, y luego salir a pronunciarse ya sí con un apostura tomada. "El tema se va a caer por sí solo, es una brutalidad", aseguraron.
En ese sentido, lo que podría ocurrir es que Jaque vete la ley, no sin antes hacer pesar ese costo sobre los autores del proyecto."Llama la atención que la oposición haya propuesto eso en el contexto económico que hay. Seguramente el Vicepresidente piensa distinto a sus legisladores, que promueven jubilaciones de privilegio", dijo uno de los voceros del Gobierno, gozando la situación que les dejó planteada la Legislatura.
Claro que hay otro problema: las relaciones entre el Ejecutivo y elLegislativo no son buenas, y el peso de un veto puede costarle caro al Gobernador cuando necesite apoyo opositor.
Todos apuntan a Andrés Marín, jefe del bloque cobista en Diputados y autor del polémico proyecto. Aunque, claro, la ley fue aprobada sin objeciones en ambas cámaras.Incluso también chicanean al propio Racconto, que en varias oportunidades ha opinado contra el propio Ejecutivo para ser "políticamente correcto" dentro de la Casa de las Leyes. "Él siempre decide solo, habrá que ver qué opina ahora, ya que siempre defiende tanto a los legisladores".
Según aseguran,el Gobernador dijo que "esperará a leer la ley" para tomar una decisión, pero en la intimidad descalificó a los legisladores por la medida.
"Nosotros nos equivocamos y nos hacen pagar.Es hora de que la gente vea que no son todos tan perfectos y los legisladores también paguen un costo por lo que hacen mal", dijo el vocero, transmitiendo el humor sobre el tema en el cuarto piso de Casa de Gobierno."Pícaros", es uno de los calificativos que usaron los hombres de Jaque para ilustrar la actitud de los legisladores. Pero también aseguran que "esto ensucia a toda la política".