María José Sarmiento confesó que sintió miedo por su familia luego de sus decisiones en torno al Banco Central.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, afirmó hoy que es "una mentira atroz" y "un bochorno" que se acuse al Gobierno de tener relación con la orden de detención del padre de la jueza María José Sarmiento por delitos de lesa humanidad.
"¿Qué tiene que ver el Gobierno con el juez de Misiones?", sostuvo Fernández, al rechazar enfáticamente cualquier relación con la orden de detención de Luis Alberto Sarmiento, que fue ministro de Gobierno misionero durante la última dictadura militar.
El ministro coordinador dijo al canal de cable C5N que "la única intervención del Gobierno" en este caso será que los agentes de seguridad cumplirán con la orden judicial de detener a la persona en cuestión.
"La doctora se ofende y sale toda la corporación a defender el planteo que la doctora hace. El gesto que ha tenido la jueza es absolutamente antidemocrático. Sea quién fuere, familiar de quién fuere, si está en el marco de un delito de lesa humanidad va a ser juzgado", sostuvo.
Según Fernández, "no hay forma que en la Argentina se lo juzgue, no con venganza sino con justicia. Es un bochorno que una jueza de la Nación le esté echando la culpa o pretendiendo hacerle creer a la sociedad que esto es un revanchismo de parte del Gobierno".
El ministro destacó que "la orden de detención la da un juez misionero, no sé quién es el juez, no conozco la causa. Por el dato que a nosotros nos hacen llegar, este señor Sarmiento habría sido ministro de Gobierno en Misiones y habría más de treinta causas de lesa humanidad donde habría participado".
"La Gendarmería participa conforme se la instruye en la detención de la persona indicada. Por más que tenga 84 años y no esté bien de salud, la instrucción la tiene que cumplir y apersonarse en el domicilio conforme fue instruido por la Justicia", indicó.
Para Fernández, "lo que la jueza dice respecto de que tiene miedo, del poder político, es una mentira atroz. Otra vez nos encontramos en el caso de esta señora con cosas que tienen que ver con la relación con el Gobierno".
"Son expresiones netamente políticas, no son las expresiones de un magistrado las que está teniendo. Es muy peligroso, muy riesgoso para la sociedad", continuó.
El jefe de Gabinete consideró que "pero si además el juicio por los delitos de lesa humanidad, que son imprescriptibles, mostrara que hubiera razón sobre los dichos del propio juez que lo ha mandado a detener, estaríamos en presencia de un asesino, por más que sea el padre de un juez".
"La tranquilidad que todos debemos tener en esta situación es que es un juez el que está dando la orden, es un juez el que cumple con el exhorto, y le da instrucción a una fuerza de seguridad que tiene que cumplir con lo que se le ordena: ir y allanar un domicilio sea como fuere y detenerlo", añadió.
Fernández evaluó que "si hay de por medio situaciones de salud, tendrá que hacérselas conocer al juez para que tome cartas en el asunto".
"Es un espanto lo que está diciendo la jueza, en contra de las instituciones y el respeto contra los juzgados que están llevando los delitos de lesa humanidad. Hasta donde yo conozco, (Luis Sarmiento) tuvo participación durante la Dictadura, porque fue responsable de servicios de inteligencia", afirmó.
Fernández se preguntó "øqué tiene que ver el poder político, qué tiene que ver el Gobierno? øPara hacerle un daño, teóricamente, a una jueza porque está interviniendo en tal o cual cosa? La sombra que la jueza está poniendo en este caso no es otra cosa que negar la realidad de lo que está sucediendo en un delito de lesa humanidad".
"Yo no tengo la culpa de la situación biológica de cada uno. Estamos hablando de un ex coronel del Ejército acusado de treinta delitos de lesa humanidad. Tendrá que responder por ello, y si no está en condiciones físicas, no responderá porque no se dan las condiciones, pero eso lo va a tener que resolver el juez, no la política", continuó.
Respecto del accionar de la Gendarmería, sostuvo que "es la única parte que tiene que ver con el Gobierno en esta acción. Recibe una instrucción: vaya a la casa de fulano de tal y deténgalo. La función es ésa, ir y detenerlo".
"Llega, advierte que viene a detener a determinada persona
no se le abre la puerta, la va a franquear por la fuerza. A la Gendarmería llega un oficio y cuando le llega, lo cumple. No es un tema que venga con una descripción sobre la persona ni cómo está o cuál es su situación física", manifestó.
Se sintió sobre todo en el personal médico de los hospitales. El Ejecutivo aún tiene un margen para subir su ofrecimiento, según el Presupuesto.
Mientras Argentina intenta agotar las vías diplomáticas, la prensa británica sigue sacando artículos que incitan a la violencia. Según los populares diarios Daily Mail y The Sun, “los soldados amenazaron con volver a las islas”.