A tono con lo afirmado el miércoles por el ex capitán naval Alfredo Astiz, el ex jefe de inteligencia de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) Jorge “Tigre” Acosta hizo casi un alegato ante el tribunal que lo juzga por los crímenes de la dictadura. Acosta habló de la cadena de mandos, admitió ser responsable por algunas víctimas, dijo que “hay terroristas en el Gobierno” y admitió que en la ESMA “hubo personas detenidas”.
Fue la primera admisión de este tipo en el juicio oral por la megacausa ESMA. La mayoría de los otros represores juzgados se negaron a hablar. “Quiero rendir homenaje a todas las víctimas fatales que se produjeron en nuestro país”, expresó Acosta, en una indagatoria por momentos incoherente, al referirse a lo que él llamó “una guerra civil”.
“Algunas de esas víctimas fueron causadas por mi accionar militar en la unidad de tareas 3.3.2”, expresó el jefe de los represores de la ESMA. Acosta exhibió un organigrama sobre la cadena de mandos en la Armada para la época investigada.
Se sintió sobre todo en el personal médico de los hospitales. El Ejecutivo aún tiene un margen para subir su ofrecimiento, según el Presupuesto.
Mientras Argentina intenta agotar las vías diplomáticas, la prensa británica sigue sacando artículos que incitan a la violencia. Según los populares diarios Daily Mail y The Sun, “los soldados amenazaron con volver a las islas”.