Washington. La Casa Blanca dijo que el presidente norteamericano, Barack Obama está “profundamente entristecido e indignado” por las muertes de quienes tenían nexos con la sede diplomática estadounidense en Ciudad Juárez, indicó un comunicado.
El mandatario “extiende sus condolencias a las familias y condena estos ataques contra el personal consular y diplomático que presta servicio en nuestras misiones extranjeras”, dijo la Casa Blanca en una declaración. “De concierto con las autoridades mexicanas, trabajaremos incansablemente para llevar a sus asesinos ante la justicia”.
El Departamento de Estado norteamericano informó que autorizó a empleados del gobierno en seis consulados estadounidenses del norte de México a sacar a sus familiares de la zona debido a temores por el aumento de la violencia relacionada con el narcotráfico, ellos son las ciudades fronterizas de Tijuana, Nogales, Ciudad Juárez, Nuevo Laredo, Monterrey y Matamoros.
Fred Lash, vocero del Departamento de Estado, dijo que la decisión de autorizar a los familiares de empleados consulares a salir de la zona no se basó sólo en las últimas muertes, sino también por las amenazas durante las semanas recientes.
Ocurrió a las 8.28 de hoy en el mar a la altura de Bio Bio, donde fue el terremoto del 27 de febrero.
Más de 60 personas resultaron muertas a manos de los narcotraficantes el fin de semana. Tres estaban vinculadas al consulado de Estados Unidos. Reacción de la Casa Blanca. Numerosas ejecuciones.