Néstor Kirchner acaba de reasumir como presidente del PJ y ya se somete a una disputa de temer con los gobernadores de su partido. Es una pelea por plata. Mucho dinero. Miles de millones de pesos.
En lo que podría considerarse fue su primera medida de su segundo mandato como titular del justicialismo, anunció que crearía una "comisión especial" para que los mandatarios provinciales discutan un nuevo reparto de la coparticipación federal, un reclamo histórico que él mismo hacía en sus épocas de gobernador santacruceño, pero que desde que llegó al poder nunca impulsó.
Los gobernadores, aquejados por el rojo de sus cajas, ya desconfían de este nuevo plan K. Según se pudo saber, buena parte de ellos creen que Kirchner hizo pública esta novedad para intentar frenar un escenario que parece inevitable: el Congreso está a punto de votar un nuevo esquema de reparto del impuesto al cheque, contrario al que impuso la Casa Rosada.
Por eso, los mandatarios provinciales del peronismo, aliados de Kirchner en público, alientan por lo bajo a sus legisladores para que voten en este caso en contra de los deseos de Olivos, contaron algunos de ellos.
"Es lo primero que pensamos: Néstor tiró lo de la 'copa' (por la coparticipación) para cagarnos (sic) lo del impuesto al cheque", se sinceró uno de los gobernadores que el miércoles aplaudió muy efusivamente a Kirchner en su acto de reasunción como jefe del PJ.
Ese día, Kirchner había anunciado de manera sorpresiva que alentaba un nuevo reparto de la coparticipación. Lo hizo al final del discurso. Los gobernadores presentes en el escenario se miraron entre sí, sin creerlo demasiado.
Salvo al bonaerense Daniel Scioli, a quien el santacruceño le había adelantado algo, los demás mandatarios no tenían ni idea de que se analizaba esa posibilidad.
Un par de horas después de ese anuncio, en la reunión del Consejo Nacional del Justicialismo que se realizó en el hotel Amerian de Chaco, los gobernadores y Kirchner acordaron que esa comisión estaría integrada no sólo por todos los mandatarios provinciales del peronismo, sino también por los presidentes del justicialismo de las provincias no administradas por "compañeros".
¿Qué pasará con los opositores que gestionan provincias como Córdoba, Santa Fe, Chubut o la Capital Federal? No fueron mencionados en la reunión de Chaco pero se descarta que esos gobernadores correrán muy detrás del pelotón oficialista en el momento de la negociación por el reparto multimillonario de fondos.
La noche del miércoles, en el salón Casablanca del hotel Amerian, los gobernadores K más críticos de los métodos de conducción de Olivos hicieron un aparte para intercambiar opiniones sobre el nuevo escenario.
Uno de ellos, escéptico de lo que finalmente pueda pasar respecto a la coparticipación, analizó: "Si el nuevo reparto de la coparticipación finalmente se concreta, vamos a tener de vuelta el poder y la plata que históricamente se nos negó. Si eso pasa, el poder de Kirchner se terminó, nos devuelve el protagonismo. Se va en el 2011. Pero él sabe mejor que nosotros, porque es un hombre del interior, que también puede usar esta negociación para que ninguno de nosotros se atreva a romper".
La guerra por la "copa" acaba de empezar.
De paso por Mendoza para apoyar la candidatura a concejal de Orlando Terranova, el líder de Pro asegura que Kirchner no tiene ninguna posibilidad de ganar en 2011 y que su partido va a tener suficiente estructura para pelear la presidencial.
El primero acusó al presidente del PJ de ser un "adicto al poder y al dinero". Desde el Gobierno le respondieron que su esposa Chiche “no tiene capacidad de nada”.