Libre.. Alejandro Cabanillas.
Después de cuarenta días en los que estuvo preso alternadamente en la cárcel de Boulogne Sur Mer y en el pabellón judicial del psiquiátrico El Sauce, el empresario Alejandro Cabanillas, más conocido como Cacano, recuperó la libertad tras el pago de una caución de 105 mil pesos de la que hicieron cargo sus abogados.
Cacano, quien es dueño de un conocido local que queda frente a la plaza de Chacras -que fue clausurado por el Municipio de Luján diez días más tarde de su detención- contaba con ocho causas judiciales -la mayoría pequeñas- pero la fiscal Susana Muscianisi tuvo para sí que siete de ellas deben seguir siendo investigadas.
De ese modo, por cada uno de esos procesos se propuso una garantía de no fuga de 15 mil pesos: de allí la una caución de 105 mil pesos para que el hombre de 45 años accediera a la libertad.
En ese sentido, hay que aclarar que los dos policías que detuvieron a Cacano el 2 de febrero por movilizarse en una camioneta sin patente y que luego lo denunciaron, terminaron imputados por el delitos de falsedad ideológica, lo que quiere decir que Muscianisi cree que fraguaron muchos elementos durante la detención del empresario.
Aquel día, los dos oficiales policiales de la Regional Luján, dijeron que Cabanillas los agredió, que llevaba dos gramos de cocaína en su poder y que en la dependencia policial, el detenido hizo destrozos.
Su abogado
"Con el paso de más de 40 días, y con la comparencia de muchísimos testigos -entre ellos agentes municipales de Luján que estuvieron en la detención- se llegó a la conclusión de que los policías no dijeron la verdad: Cabanillas nunca los agredió y tampoco rompió nada cuando estuvo detenido; muchos testigos lo relataron ante la fiscal.
Del mismo modo, en cuanto a los dos gramos de cocaína, los efectivos dijeron que los encontraron en un paquete de cigarrillos Marlboro, cuando se sabe que Cabanillas no fuma desde hace ocho años.
Además, se comprobó que esa requisa (la de la droga) se hizo sin la presencia de testigos, algo que la ley no permite", contó a este diario Omar Venier, uno de los abogados del empresario junto con Ramiro Villalba.
A cambio de su libertad, Cabanillas deberá llevar adelante una serie de imposiciones que salieron tanto de la fiscalía como de sus propios abogados defensores.
Así, Cacano deberá presentarse todos los viernes en la Oficina Fiscal de Luján, deberá continuar con su tratamiento ambulatorio contra su adicción y no podrá salir de la provincia sin permiso expreso de la autoridad judicial pertinente.
El viernes, con la fianza como garantía, Cacano volvió a ser una persona libre y se puso de cabeza en otro problema judicial: el de levantar la clausura que pesa contra de su local de la plaza de Chacras; pero para eso, Cabanillas cuenta con otros abogados.
Cacano cayó preso el 2 de febrero después de inconvenientes que tuvo con la Policía en Chacras cuando manejaba una camioneta sin patente. Después su situación se complicó ya que salieron a la luz causas pendientes, lo que provocó que quedara preso.
El detenido, un comerciante de Maipú de 35 años, estaba separado y tenía régimen de visita con su hija de tres años. La madre de la víctima comenzó a notar las anormalidades y lo denunció. El hombre está en la Penitenciaría desde el viernes.
A 48 horas del brutal crimen los pesquisas indagan en los dos teléfonos celulares de las víctimas para tratar de reconstruir sus últimos días.