Acusado de abusar de su hija y de obligarla a ver videos porno

El detenido, un comerciante de Maipú de 35 años, estaba separado y tenía régimen de visita con su hija de tres años. La madre de la víctima comenzó a notar las anormalidades y lo denunció. El hombre está en la Penitenciaría desde el viernes.

Edición Impresa: domingo, 14 de marzo de 2010

Rolando López - rlopez@losandes.com.ar

Un comerciante de 35 años de Maipú fue encarcelado el viernes pasado acusado de dos delitos considerados muy graves contra su hija de tres años: "abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vínculo por la convivencia con un menor de 18 años" y "corrupción de menores".
 
Entre algunos abusos que la fiscalía cree que el hombre cometía está el de obligar a la menor a ver películas pornográficas en su presencia.

La nena, de tres años de edad de pronto cambió: en la guardería se mostraba triste y aislada, con su madre prácticamente no reía, se hacía pis encima (práctica que ya había abandonado) y comenzó a poner reparos a la hora de irse con su papá cuando él la iba a buscar. La nena es hija de un matrimonio que se había separado hacía dos años. Todos tienen domicilio en Maipú.

Su madre, una mujer con estudios universitarios y que vivía en soledad con su hija, fue la primera en notar los cambios en ella. La mujer, de 35 años, comenzó con la pesquisa que incluyó preguntas a las maestras de la guardería, preguntas a su propia hija y datos que sacó de la Internet porque comenzaba a dudar de que su ex no se comportaba bien con la nena de ambos.

Luego aparecieron algunas lesiones leves que la menor presentaba en las zona íntimas: hinchazones, por ejemplo. Hacia mediados de 2008 la madre llevó a su hija hasta el hospital Español de Godoy Cruz para que un pediatra la revisara: "quiero saber si mi hija es víctima de algún abuso sexual", le contó al médico que ni bien revisó a la menor, le explicó que había un cincuenta por ciento de posibilidades de que eso hubiera ocurrido, mientras que el otro cincuenta por ciento cabía en la posibilidad de que se tratase de una vulvitis.

Dudas

A fines de 2008, la mujer cayó en cama, lo que provocó que pasara mucho tiempo con su hija. Esa circunstancia, al parecer, logró que la nena se aferrara más a ella y le contara algunas cosas que la mujer ya intuía: "mi papá a veces me toca", le dijo una tarde.

Entre fines de 2008 y mediados de 2009, las sospechas crecieron. En la guardería, la nena le contó a su maestra de su padre. La maestra llamó a la psicopedagoga y ambas se comunicaron con la madre de para manifestarle que tenían grandes sospechas de que alguien abusaba de la pequeña.

Para entonces la Justicia de Familia y la Dinaf ya habían tomado cartas en el hecho: hubo pericias para padre, madre e hija. En octubre del año pasado, la nena abandonó la guardería y manifestó abiertamente su deseo a no permanecer con su padre cuando él la iba a buscar porque le hacía mirar "películas cochinas", tal como manifestó la menor.

En la denuncia, se indica que la exhibición de esos videos tenían lugar en la casa del sujeto y durante las siestas, cuando él estaba autorizado a estar con ella.

A fines del año pasado, la madre de la nena se presentó en la Unidad Fiscal de Maipú-Luján donde denunció a su ex.

Desde noviembre del 2009 hasta febrero de este año, el fiscal Fernando Giunta ordenó una serie de pericias psiquiátricas a la víctima y se logró su testimonio por medio del método de Cámara Gesell en el que no hubo dudas de que la nena decía la verdad. (Ver Cámara Gesell)

Por eso, el viernes 11 de marzo, una comisión policial llegó hasta uno de los comercios del padre de la nena con la orden de detención en su contra.

En la Oficina Fiscal, el hombre negó los cargos y se largó a llorar sin consuelo; pero nada impidió que fuera llevado a la cárcel acusado de uno de los delitos más horribles del Código Penal.
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