La resurrección de petróleo

Luego de dos años críticos con altos costos, incertidumbre, pérdida de empleos y nula inversión, el sector encara un 2010 con expectativas favorables. Los fuertes anuncios de inversión de YPF y de otras compañías de capitales nacionales alientan un panorama de reactivación.

domingo, 14 de marzo de 2010

Gabriela Balls - gballs@losandes.com.ar

Con un país movilizado y en pleno debate por los anuncios de desabastecimiento por la falta de combustible y la necesidad de comprar en el exterior, la noticia sobre reactivación y recomposición de la actividad hidrocarburífera en Mendoza señala un pronóstico más que alentador.

Lo cierto es que el actual escenario comercial de naftas y otros derivados es consecuencia del frenazo que sufrió el sector en los últimos dos años por la fuerte caída en la producción debido a la falta de inversiones y planificación de cara al futuro alimentadas por la incertidumbre y la falta de estímulos.

Sin embargo, en Mendoza, la situación tiene su propia dinámica y desarrollo. A pesar de que el sector de hidrocarburos contribuye con regalías por el equivalente al 10% de los ingresos totales del Estado (más de $ 730 millones sólo en 2009) y la incidencia en el Producto Bruto Geográfico es de alrededor de 30%, por la movilización que genera en otras actividades industriales relacionadas, la realidad muestra una actividad en franco retroceso.

La historia del presente

Antes, la administración de los recursos petroleros estaba en manos de la Nación y después del 2007, ya bajo el gobierno de Jaque, pasaron a ser responsabilidad de la Provincia. En ese momento, comenzó la puesta en marcha de la Subsecretaría de Hidrocarburos y la Dirección de Petróleo provincial.

A partir de ese momento, y con la crisis mundial del comercio del crudo como telón de fondo en donde los valores del barril tuvieron fuertes oscilaciones (entre un techo de casi U$S 140 y un piso de U$S 42), hubo una caída en los activos de las grandes petroleras, el cese de las inversiones y, lo que fue más grave aún, la caída en la producción con la consecuente pérdida de puestos de trabajo. En Mendoza, entre mediados de 2008 y 2009, quedaron en stand by alrededor de 850 empleados.

La preocupación de los actores principales del sector recayó sobre la caída en la producción, la falta de inversiones, el cambio necesario a otra matriz energética sostenible en los próximos 50 años, la poca exigencia a las grandes multinacionales que tienen las áreas actualmente bajo su dominio y el grave impacto en el último eslabón: la pérdida de puestos de trabajo.

Pero esto no es todo. Porque esta mayor preocupación tenía dos aristas. Por un lado, porque se iban a perder importantes fuentes de trabajo en una franja de empleos considerados de “buenos ingresos” que tienen gran presencia en departamentos como Malargüe, Tupungato, Tunuyán, San Martín, entre otros.

A su vez se quedaban inmovilizados otros sectores de servicios que aportan a esta industria. Pero, además, se sumaba la imperiosa necesidad de no dejar los pozos abandonados o improductivos porque luego cuesta mucho dinero y esfuerzo ponerlos a funcionar de nuevo.

Con el oxígeno de los sindicatos (Sindicato Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo, Gas Privado y Químico de Cuyo y La Rioja y el Sindicato de Petróleo y Gas Privado), las empresas privadas y la Subsecretaría de Trabajo decidieron crear el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), el cual tenía como misión “mantener en sus casas” a los empleados petroleros con un sueldo básico (30% menos) hasta que la situación mejorara. Así quedaron alrededor de 800 personas inactivas.

De acuerdo a la evaluación del secretario gremial del Sindicato de Petróleo privado, Dante González, “hemos atravesados situaciones dificilísimas, pero ahora ya se han superado y este año se han iniciado actividades paritarias”. Pese al panorama de hace unos meses, los sueldos de los empleados mejoraron en 2009 “un 37% por la movida de la inflación”, relató el gremialista y a la vez diputado nacional por Mendoza.

Este plan logró que ya a fines de 2009 y en lo que va de este año, sólo quede un 10% de los trabajadores parados debido al PPC y otras acciones concretas que reactivaron al sector. Pero la clave, sin duda, fueron los importantes anuncios de inversiones y la concesión de nuevas áreas para explorar.

El mapa del crecimiento

Repasemos. Con una producción de 10.264 metros cúbicos de crudo por día en Mendoza, YPF es, sin ninguna duda, la empresa con mayor presencia local, con una participación de mercado del 65,9%. Para este año han propuesto triplicar sus inversiones.

La proyección indica que perforará 55 pozos, mientras que en 2009 perforó 19. Para esto necesitará cinco equipos de perforación, ocho de Workover y ocho de Pulling.

Asimismo, tienen programado realizar inversiones claves como ampliar y adecuar baterías, crear plantas desoxigenadoras, construir oficinas y plantas de energía en Loma de la Mina, además de adecuar las plantas industriales en Barrancas. Esto se efectuará tanto en los yacimientos del Norte como del Sur.

Esta reactivación se enmarca en una estrategia nacional que alcanza hasta las provincias sin actividad en hidrocarburos como Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa, Chaco y Formosa. En total, esta empresa, de capitales españoles y argentinos, tiene en marcha 1.400 proyectos expansivos con una inversión multimillonaria.

Por su parte, la empresa Petroandina, recientemente adquirida por la argentina Pluspetrol, es la segunda en participación del mercado local con el 22,1% y, según afirman desde la compañía, ha mantenido sus inversiones durante el año pasado. Así, en sólo 4 años, han alcanzado los 700 pozos perforados en la zona Sur de la provincia en un área llamada Corcovo que limita con La Pampa.

“Junto con la buena reacción de YPF”, dijo el gerente de Medio Ambiente y Gobierno, Marcos Zandomeni, “invertiremos en 2010 para sumar 136 pozos nuevos”. Así, en total la inversión llegaría a unos U$S 200 millones. En este momento tienen unas 1.000 personas trabajando pero en épocas de crecimiento alcanzaron las 2.500. Esta petrolera tiene una producción diaria de 4.000 metros cúbicos de crudo.

El restante 12% del mercado mendocino de explotación petrolera se reparte en un par de pequeñas empresas. Chañares Herrados, una empresa local que tiene el 4,4% de participación, mantendrá sus inversiones casi iguales a las realizadas durante el año pasado.
 
Según fuentes consultadas, esta petrolera ha sumado activos de una empresa de origen chino con los que pretende mejorar las inversiones. Perforará ocho pozos durante este año además de ejecutar obras menores en su área de influencia.

Otra empresa importante, Occidental Exploration, con una participación del 2,5% en el mercado local, tiene previsto perforar un pozo e invertir en un equipo de Pulling.

A su vez, El Trébol, una empresa que ha realizado un significativo cambio accionario también mejorará sus inversiones en 2010 después de los anuncios de la productora YPF.

La empresa Emepa, a tono con las inversiones, destinará U$S 1,5 para comprar un nuevo equipo para Workover.

El empuje estatal

Desde la Dirección de Petróleo de la provincia, que depende de la Subsecretaría de Hidrocarburos, Daniel Cibeira señaló que luego de “caer bastante la actividad en 2008 y salvaguardar los puestos de trabajo en 2009”, se convocó a las empresas petroleras a “mantener el compromiso de perforar” para ampliar aún más las fuentes laborales y activar las prestadoras de servicio mendocinas.

También está latente el resultado de la concesión de 12 áreas revertidas para tareas de exploración que demandarán un trabajo de entre 6 a 9 años en total.

Sobre esto, Cibeira adelantó que en sólo tres meses más ya habrá tres áreas que comenzarán sus tareas de propensión geológica para luego explorarlas y esto puede demorar hasta 18 meses. Éstas son: Río Atuel, Payún y Chachahuén.

Desde el Gobierno aclaran que estas tareas demandan mucho tiempo además de necesitar de una gran inyección de dinero para inversiones y de las herramientas técnicas necesarias para comenzar con la exploración de hidrocarburos.

Cibeira señala que están “muy esperanzados” con este proceso e incluso con “armar nuevas rondas licitatorias”. Sin embargo, corrige técnicamente algunas ideas a fin de entender la situación local de Mendoza.

“Los yacimientos locales son maduros, se han explotado durante 80 años y tenemos expectativa de poder hacerlo por 60 años más; pero todo depende del subsuelo”, subraya el funcionario.
A su vez, queda en el tintero la renegociación de las áreas ya adjudicadas en los años 90.
 
En este sentido, el actor principal será YPF por el control de las áreas que posee. Pero será el Ejecutivo provincial quien deberá “renegociar” esos contratos por 25 años más bajo nuevas y mejores condiciones. Una de ellas, podría ser exigir más inversiones pero también deberá reclamar un aumento en el pago por regalías. Esta será la mayor pulseada que deberá realizar el Gobierno por uno de los recursos más importantes que tiene Mendoza.

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