La primera, desde el principio, se ubicó con comodidad entre las preferidas, su triunfo no sorprendió y hoy es la Reina más recordada de la historia vendimial.
La segunda ganó sólo por un voto y con su reinado despertó una batahola de críticas y cuestionamientos al escrutinio. En situaciones casi antagónicas, Santa Rosa protagonizó la Fiesta de los mendocinos. Hoy, la bella Estela San Sebastián habla del dolor que le causan "los comentarios que ensucian" la experiencia de su sobrina y sucesora, María Flor I.
"Yo recibí un apoyo tan grande de la gente, que me gustaría que todas las chicas sintieran lo mismo. Estas polémicas empañan a nuestra Vendimia y me parece bien que la Reina y Virreina hayan decidido hacer caso omiso de ellas y no responder", expresó la soberana de 1986.
Estela confesó que todos los años asistía al Acto Central con la ilusión de que la Corona Nacional quedara en manos de su coterránea. Por eso, la elección del sábado la emocionó y le hizo recordar la noche en que comenzó su romance con Mendoza. "Que después de tantos años, los santarrosinos volvamos a revivir en Flor la felicidad de un reinado es un gran mérito", acotó.
Según sus declaraciones, la mujer no tenía información previa que le pronosticara el triunfo de la morocha y vivió el escrutinio con muchos nervios. "Si bien había varias chicas que tenían posibilidades, el conteo de votos fue mostrando que la definición iba a estar entre Santa Rosa y Junín", apuntó.
"Estuve con ella después de la elección, en el Golf Club, y me expresó su alegría y sorpresa por el resultado. Es muy verborrágica", destacó. Pese a ser familiar, Estela no tiene mucha relación con María Flor Destefanis Aveiro. Sucede que el parentesco es bastante lejano: el padre de Estela es hermano de la abuela materna de la actual Reina Nacional. "Yo jugaba de niña con su mamá, pero somos una familia muy grande y es difícil seguir en contacto", expresó.
Un sondeo realizado en Los Andes on line mostró que San Sebastián es la Reina más recordada por la gente. Ella reconoce y ratifica la dimensión de ese afecto. "Los mendocinos nos encariñamos mucho con las reinas. Yo aún siento el aprecio. Salgo sin arreglarme y me elogian ?los ojos de reina'. ¡Es hermoso!", confió.
Es por eso que sale en defensa de María Flor. "Ya están elegidas. El voto fue dado. Ahora ambas -Reina y Virreina- tienen la oportunidad de demostrarle al pueblo que no se equivocó, que van a trabajar con responsabilidad y juntas para suavizar las diferencias y promocionar a la provincia", concluyó.
Tres de los sismos fueron de gran magnitud y justo en el momento de la asunción de Piñera. Declararon estado de catástrofe en la región central del país. En Mendoza se sintió el primer temblor con fuerza.
La flamante soberana recorrió el departamento en el carro; durante el trayecto la saludaron más de 3.500 personas. El cura la bendijo y Cristian Soloa le cantó en la plaza.