El diario La Tercera de Chile cuenta hoy cómo una nenita de 12 años salvó a cientos de pobladores de morir ahogados. Ocurrió en el archipiélago de Juan Fernández, donde el terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter se sintió como un temblor leve.
Nadie advirtió ni fue alertado sobre la posibilidad de un tsunami. Pero la nena, llamada Martina Maturana, notó que los botes en la costa chocaban entre sí y salió corriendo a la plaza del pueblo para tocar un bong que los pobladores usan en caso de incendios o derrumbes.
El tañido hizo que mucha gente que seguía durmiendo se levantara de la cama y saliera corriendo a los cerros. “Gracias a la pericia de Martina –dice el diario La Tercera-, el tsunami que devastó Juan Fernández no produjo más víctimas”.
El gobernador de Valparaíso, Ricardo Bravo, dijo que en la isla no quedó nada. Bravo dijo que las olas ingresaron 300 metros e inundaron un colegio, la plaza y municipalidad. Ayer, dos aviones ambulancias llegaron con los restos de cuatro de las ocho víctimas fatales que dejó la tragedia.
Pese al toque de queda en Concepción, cientos de pobladores se abalanzan sobre los alimentos y mercadería en tiendas y supermercados. La presidenta Michelle Bachelet envió 7 mil soldados más a la zona.
Las calles lucen vacías y los negocios están cerrados. Hay miedo porque el suelo no deja de moverse.