Unos 50 vendedores ambulantes se quejaron con un corte de calles en avenida España y General Paz, por el nuevo persa.(Fotos: Diego Parés / Los Andes)
Un grupo de vendedores ambulantes se reunió ayer con la secretaria de Gobierno de la comuna capitalina, Sandra Gómez. El lunes, habían cortado la intersección de avenida España y General Paz para pedir una audiencia y hablar sobre la futura apertura de un persa a donde deberán trasladarse.
Desde el municipio se acercaron al lugar para citarlos a una reunión en la mañana de ayer, en la que se creó una mesa de trabajo, para que cada parte aporte sus opiniones y llegar a una decisión consensuada.
El conflicto se generó cuando se difundió que la obra de refacción del edificio que perteneció a la primera sucursal de Metro Supermercados en la provincia -ubicada en Mitre y General Paz- estará terminada a fines de este mes. Y que los vendedores ambulantes deberán ocupar los 117 puestos de ese nuevo persa municipal ya que se hará cumplir la ordenanza que prohíbe la venta callejera.
También, que el intendente Víctor Fayad se había reunido con autoridades del Sindicato de Vendedores Ambulantes para empezar a organizar la modalidad de funcionamiento de la feria.
Entonces, quienes están nucleados en la Agrupación de Vendedores Ambulantes de la Ciudad de Mendoza plantearon que ellos no se sienten representados por esos delegados y reclamaron, a través del corte de calle, una audiencia. Asimismo, manifestaron que ellos tienen registrados 209 comerciantes callejeros y que el lugar elegido por la comuna no les parece apropiado porque está lejos del núcleo de las ferias persa (concentradas en General Paz y en Godoy Cruz, entre Patricias y España).
Sandra Gómez, secretaria de Gobierno de Capital, detalló que en el encuentro acordaron crear una mesa de trabajo, que volverán a reunirse el miércoles que viene y que entonces compararán los datos del relevamiento de los ambulantes que realizó la comuna con el registro que ellos mismos tienen. En función de este contraste, se decidirá qué hacer con quienes quedan afuera del nuevo persa, que sólo tiene 117 locales.
La funcionaria subrayó que si bien existe una propuesta por parte de la comuna, la idea es ir trabajando en conjunto y recibiendo sugerencias. De hecho, se apunta a una administración conjunta de la feria, en la que participen también los vendedores, a diferencia de lo que ocurre en el otro persa municipal, en el que los ambulante sólo alquilan un puesto pero no intervienen en las decisiones.
También se ha pensado que la distribución de los puestos se defina de un modo imparcial, por sorteo ante escribano público.
Asimismo, Gómez comentó que se les ofreció a los vendedores que se sientan inseguros ante este cambio, que pueden participar de un taller que se dicta en el CIC de la Cuarta Sección que se denomina “Mejorando mis productos”, para que puedan generar un paseo de compras.
E insistió en que tendrán prioridad los vendedores con mayor antigüedad, ya que señaló que en los últimos meses, a partir de que se supo que se iba a abrir un nuevo persa, se han asentado en las calles más ambulantes y que la mayoría de ellos no proviene de Capital. Incluso, comentó que varios han ido a intentar inscribirse en la comuna, pese a que no se ha abierto una convocatoria.
Willy Rodríguez, uno de los vendedores que participó de la reunión, se mostró conforme con los resultados y reconoció que algunos están de acuerdo con ir al nuevo persa, mientras otros prefieren otro lugar. Así, varios insisten en que se podría alquilar el local donde se encontraba C&A o el de Castellanas (antes Casa Tía), que están en la avenida San Martín.
Y si no, planteó que podrían usar escaparates, una estructura metálica más atractiva que las mesas, para permanecer en las calles. Así, comentó que durante esta semana se reunirán para elaborar estos proyectos y definir quién quiere sumarse a cada uno de ellos y presentarlos en la próxima reunión.
Tampoco hay especialistas para niños en los dos centros de salud ni en la delegación de OSEP. La ausencia es cubierta por médicos de familia. Quejas por mala atención y la falta de combustible para las ambulancias.