Erupción. El 2 de mayo de 2008, el Chaitén despertó tras un silencio de más de 9.000 años.
La Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI) del Ministerio del Interior chileno emitió un "alerta rojo" por la posible erupción del volcán Chaitén y otro "alerta temprano preventivo" por la actividad del volcán Llaima. Los dos están en el sur del país: el primero, a la altura de la localidad chubutense de Esquel, y el segundo, a la altura de Neuquén.
Según advirtió la Onemi, el Chaitén registró un incremento de su actividad sísmica entre el 21 de enero y el 5 de febrero.
El informe también señala que la actividad sísmica del volcán muestra un "carácter oscilante" y que "la constante actividad de gases e incandescencia en la superficie del domo sugieren que el sistema volcánico conserva un alto grado de inestabilidad".
Por eso, indicó la oficina, "continúa latente el peligro de eventuales explosiones y generación de flujos de bloques y cenizas, los cuales podrían afectar los valles adyacentes al volcán Chaitén" y "se mantiene el alerta Rojo Comunal" en la zona.
La Armada colombiana lo destruyó. Lo encontraron esconcido en una zona selvática.
Un informe confidencial militar francés reveló que tras una explosión nuclear, las tropas debían marchar por el lugar y fueron utilizadas para testear los efectos de la radiactividad.