(Fotos: Walter Moreno / Los Andes)
La esperanza del departamento de Malargüe para esta Vendimia 2010 se llama Claudia Profetto (22). Esta belleza sureña fue elegida el 16 de enero en el Centro Cultural y Polideportivo Municipal Malal Hue en el espectáculo denominado “Romance en vendimia”. Representó al distrito La Escondida y obtuvo 33 votos.
La joven mide 1.72, tiene ojos marrones, cabello rubio y vive hace unos meses en Godoy Cruz. “Sin embargo, no hay fin de semana que deje de visitar a mi familia y a mi departamento”, sostiene. Ama la profesión que está siguiendo y que está a punto de terminar: se encuentra en 4to año de la carrera de Arquitectura. Su familia la componen su papá Ricardo (56) que es petrolero, su mamá Susana (50) y su hermano Simón (16).
Para los que se están preguntando acerca del estado sentimental de Claudia I, la noticia no es alentadora ya que está de novia hace poco tiempo.
La majestad malargüina se muestra segura y confiada en cada respuesta que da. Los Andes pudo hablar con ella de diversos temas en donde sobresalió su amor por la profesión que sigue y por su departamento.
-¿Desde un primer momento te gustó la carrera?
-Para ser sincera hice un test vocacional para decidirme. Pero ahora que me falta poco para terminarla, me doy cuenta de que es lo mío. Es raro porque en la secundaria no sabía dibujar, era muy mala (risas). Sin embargo en la facultad fui aprendiendo mucho.
-¿Qué rama de Arquitectura te interesa?
-Me fascina el diseño de interiores. Además quiero tener un estudio propio y poder crear. Apunto a las casas; me gustaría rediseñarlas.
-¿Cuál es la materia, que hasta el momento, no te gustó estudiarla?
- Se llama Estructura y me dan mucho miedo los cálculos ( se ríe).
-¿Cómo relacionarías tu profesión con ser Reina Nacional, en caso de que fueras electa?
-Trataría que se respeten los códigos de edificación. Difundiría los patrimonios que hay en la actualidad para que se valoraran más.
-¿Cuántas horas le dedicás al estudio?
-Normalmente dos o tres horas, pero cuando tengo que rendir parciales o finales me paso dos o tres días sin dormir.
-¿Es muy cara la carrera?
-A partir de tercer año se hace difícil en el tema económico. En los dos primeros años, los gastos son como en la mayoría de las profesiones.
-¿Cuándo no estudiás que te gusta hacer?
- Me encanta ir al teatro y hacer yoga. Es relajante encontrarte con tu cuerpo y salirte un poco de la realidad.
-¿Tenés sueños que te gustaría cumplir?
-Viajar por distintas ciudades del mundo. Por todo lo que representa para mi carrera, añoro con conocer Roma.
-¿Cómo surgió la oportunidad de ser candidata distrital?
- Hace cuatro años que me venían buscando. El año pasado me entusiasmé pero no pude. Lo mismo ser Reina no era algo que soñaba desde chica.
-¿Cuáles son los lugares de tu departamento que más te gustan?
- Por todo lo que representan, los Castillos de Pincheira y Laguna de la Niña Encantada. A pesar de que he vivido en muchos lugares del país debido al trabajo de mi papá, no cambio Malargüe por nada del mundo.
-A propósito ¿cómo lleva tu familia todo este proceso?
- Todos están muy contentos. Incluso mi papá, que no estaba enterado de que me había presentado como candidata, pero ahora me apoya y me alienta con todo lo que tengo que hacer.
-Si fueras madre ¿ qué no te gustaría que tus hijos aprendieran?
-Quiero criarlo sin absorberlos. Que conozcan sólo lo bueno y lo malo, pero con mi supervisión.
-¿En qué centrarías tus esfuerzos si fueras electa Reina Nacional de la Vendimia?
-Ayudaría a la gente en todo lo que necesite y que esté a mi alcance. También colaboraría para que el turismo provincial fuera más conocido en todo el mundo. Por supuesto que haría mucho hincapié para que Malargüe crezca en todos los niveles y así incentivaría al turista para que lo visite.
Son hermanos de Guaymallén. Aseguran que personal del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas les ofreció ser “espías” a cambio de una visa para trabajar de forma legal. Pero no les cumplieron el pacto.
Son datos del Sistema de Atención en Crisis de Mendoza, donde reciben los llamados de ayuda. Los pedidos son también por violencia intrafamiliar, problemas de adicciones y distintos tipos de crisis de abandono y soledad. La mayoría los realizan familiares.