Viernes 10 de febrero de 2012 | 12:58 hs
Su programa debut repitió fórmulas gastadas, pero tuvo buen rating.
lunes, 01 de febrero de 2010
Después de tres años sin aire desde el fallido “Querés jugar?”, Repetto intenta nuevamente ocupar un lugar en la pantalla con un programa que, en su debut, repitió fórmulas gastadas con su habitual estilo intrascendente en la conducción pero que, sin embargo, tuvo buen rating.
Acompañado por su hija Juana, Diego Reinholdt, el “Pollo” Cerviño y una chica que presentó un segmento sobre los autos más caros del planeta (2,2 millones de dólares un Koenigsegg), además de algunos invitados (Darío Lopilato, Griselda Siciliani y Carla Peterson), Repetto hizo gala de todo su repertorio: su sonrisa permanente a cámara y los remanidos inventos de secciones “originales” que en pocos casos fueron novedosas y en algunos recordaron viejas épocas de “ShowMatch”.
El comienzo exhibió un divertido monólogo de Reinholdt armando una historia descabellada con los nombres de los jugadores del fútbol local. Luego se pasó a la sección Control Remoto, de estilo “tinelliano” y en la que Darío Lopilato se encargó de “cancherear”, sin gracia ni encanto, a una serie de ocasionales vecinos en una panadería siguiendo las indicaciones que Nico le daba a distancia.
Repetto monitoreaba la situación desde una camioneta que registraba la escena a través de cámaras ubicadas en el local y daba instrucciones del tipo “ponete a hablar al lado de ese pelado... decí que los pelados la tienen como un maní”.
El paso siguiente fue la aparición de su hija Juanita, que se encargó de regalar una tabla de inodoro (garabateada por Marta Minujín) al jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, como castigo por los problemas de congestión de tránsito que genera la reparación de la avenida Lugones y que Nico dijo que lo molestan terriblemente cuando viene del country.
Llegado a este punto se pasó al informe de los autos caros, luego otro sketch estilo Tinelli con el “Pollo” Cerviño armando una falsa maratón en los bosques de Palermo y finalmente el plato fuerte, el reportaje a Siciliani y a Peterson, donde el inventor del “Saracatunga” hizo gala de sus obsesiones permanentes: el dinero (cuánto tenés, cuánto gastás), el sexo, el éxito, con preguntas “picantes” del estilo “contestá en tres segundos si alguna vez fuiste infiel” “¿preferís enterarte o no?” ¿primero el amor o el sexo?”.
Una serie de cuestiones que ya poco interesan y un ideario que, si alguna vez sintonizó con el imaginario del pizza con champán, a esta altura parece, al menos, pasado de moda. Sin embargo, el rating dio positivo y en su primer envío Repetto fue el ganador de la noche del sábado, varios puntos arriba de “Zapping”.