Con el número en los cascos no alcanza

jueves, 16 de diciembre de 2010
Con el número en los cascos no alcanza

Francisco Guerrero - Jefe de Departamentales - fguerrero@losandes.com.ar

A mediados de los ‘90 pude ver por primera vez cómo robaban a una  señora que estaba estacionando su auto casi frente a la puerta del diario. Tenía la ventana derecha de su coche abierta y en pocos segundos dos chicos en una motito se cruzaron de mano, se bajó el acompañante y le arrebató la cartera.

El conductor dio la vuelta y tomó hacia el sur, en plena avenida San Martín, a baja velocidad; incluso se dieron el lujo de regular el ritmo para que el semáforo de Rivadavia y San Martín les diera verde.

Creo que todo eso pasó en menos de 10 segundos, ante la sorpresiva mirada de los testigos que estábamos allí, con la impotencia de ver lo fácil que es robarle a la gente, no sólo en moto sino hasta caminando y corriendo después.

La idea de la Municipalidad de Mendoza de hacer obligatoria la colocación del número de patente de la moto en el casco del conductor y el acompañante me parece que no contribuye en nada a la seguridad en las calles.

Entiendo que lograr que bajen las cifras de robos, asaltos y arrebatos en el Centro o en los suburbios no es sencillo. También pienso que se está transformando en un objetivo imposible porque se toman medidas como éstas, más relacionada con la marcación del ganado que con la seguridad.

Creo que en poco tiempo, los motociclistas con sus cascos “patentados” verán cómo los motochorros cometen un nuevo asalto ante la ya acostumbrada mirada impotente de la gente que pase por el lugar del hecho.

Los motochorros puede que hasta tengan el calco puesto en sus cascos también, porque lo podrán comprar, hacer o imitar. Me pregunto si a la hora de hacer una transferencia del motovehículo ¿habrá que hacer la verificación de los cascos, además de la moto? Convengamos que la idea de los números tampoco es tan descabellada, pero me parece que se podrían hacer otros aportes contra la inseguridad.

Después de todo, Mendoza no es tan grande ni complicada. Tiene pocas salidas, no tiene grandes avenidas de velocidad, no cuenta con diagonales y el tránsito está muy congestionado. De unas cien mil motos que andan dando vueltas por el Centro, sólo una o dos transportan motochorros. ¿Es válida una medida de este tipo? Algo más: ¿no sería más sencillo establecer un registro de este tipo de robos, cómo actúan y establecer un plan para atacar la acción de los motochorros?

 No creo que un delincuente subido a una moto pueda escaparse tan fácilmente en el Centro, si se cuenta con un efectivo sistema de control y vigilancia, más el apoyo de la gente para terminar con este principio de tsunami delictivo.

Hace unos años, la Municipalidad regalaba a los motociclistas  stickers reflectivos para que colocaran en la parte posterior de sus cascos y hoy muchos todavía lo tienen.

A mediados de los ’80 hizo cumplir la ley para obligar a los conductores a usar el casco y tuvo éxito. Hoy quiere los números en los cascos, como un aporte a la seguridad del resto de las personas que no son motociclistas.

Creo que los únicos beneficiados con esto serán los que confeccionarán los stickers. ¿Quién se encargará de ver si los números en casco y moto coinciden? ¿En un control o en marcha? Si son capaces de hacerlo en marcha, bien podrían entonces perseguir al ladrón que huye en una moto.

¿Hay que controlar los números o tratar de encontrar a los que delinquen? Hay una ley de tránsito que debe cumplirse y el tema de la seguridad es de competencia provincial.

Las contribuciones de la comuna hacen las veces de adornos al problema, como las luces al arbolito de Navidad.

Mientras tanto, se nos escapa la tortuga.

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