Sábado 26 de mayo de 2012 | 10:54 hs
El ilustrador e historietista creó para el 127° Aniversario de Los Andes a un grupo especial de personajes que simbolizan diversos tipos de lectores.
domingo, 24 de octubre de 2010
Es tímido, observador y talentoso. Características -entre muchas otras- que lo distinguen y revelan desde hace años como un historietista e ilustrador destacado a nivel local, nacional e internacional.
Es Santiago González Riga, “Chanti” para todos.
Con sus personajes y publicaciones (“Mayor y menor” en la revista Rumbos; La Valijita de Billiken, con la serie “Las aventuras de Facu” y “Café con Leche”; y la revista de la Fundación Vida Silvestre Argentina, entre muchísimas otras que las anteceden) ha realizado una carrera prolífica en el género de la historieta dedicada a los niños en la Argentina.
Más y más personajes
Esta vez, y junto a diario Los Andes, Chanti vuelve a desplegar su magia para todos los mendocinos, junto a un grupo de lectores muy especiales: Lea, Tina, Los Clasi ficados, Walter, Pass, Domingo, Mingo y Díaz.
“Un grupo de amigos que refleja a los mendocinos y lo que el diario representa para ellos”, explicó Chanti.
Agrega: “Desde el diario me convocaron y me fueron contando en términos generales que deseaban buscar los estereotipos de lectores de cada sección. Mientras me iban dando las explicaciones y fiel a mi costumbre, traté de enfocarme empáticamente e ir creando los personajes en mi mente”.
-En el grupo, los personajes son varios y disímiles. ¿Te costó mucho llegar al proceso final?
-Como todo, me tomo mi tiempo y analizo cada detalle e imagino hasta cómo están vestidos. Deseaba que no se parecieran a las características de los personajes de “Mayor y menor”. Utilicé otro tipo de línea en las narices de los personajes, trazos más estilizados, menos tiernos.
- ¿Fue sugerencia tuya el grupo de amigos?
-Sí, al principio se había pensado en una familia, pero sugerí que fueran amigos con algún tipo de relación de parentesco. Por ejemplo, Lea es la madre de Tina, Domingo y Mingo...
Con esfuerzo, todo se puede.
-¿Hubo algún personaje que te costara más en especial?
-Un poco me pasó con Pass, ya que no deseaba que fuera una adolescente sino una mujer linda, que se cuida, pero que no es una lectora teen. Por eso utilicé rasgos más definidos en sus pómulos
-¿Con qué lector te sentís identificado?
- Con Mingo, porque compro el diario todos los domingos ya que ese día me gusta leerlo impreso. Sólo en eso me parezco, ya que yo de hacer asado, ¡nada! (ríe). También me identifico con Walter, que es el cibernético, ya que en la semana me gusta leer las noticias on line. Me gusta además leer los comentarios que el público hace respecto a determinadas noticias. Eso sí, cuando comienzan a pelearse y se pierde el rumbo, ya no me atrae (ríe nuevamente).
El maravilloso mundo infantil
“Me encantan los chicos, no tienen límites para la fantasía. Uno puede inventar y volar. Realmente me abren la cabeza, me dan libertad y admiro su lógica”, cuenta el historietista.
-Si tuvieras que armar un personaje que defina a “Chanti”, ¿cómo te lo imaginás?
-Todos los personajes tienen mucho de mí. Me analizo mucho y trato de aprender de mis errores y aciertos. Hay mucho de “Chanti” que utilizo para mis personajes; me río mucho de mí mismo.
-¿Siempre te gustó incurrir en el mundo infantil?
-Desde muy pequeño me encantó narrar con dibujos; no sólo dibujar sino contar historias con los dibujos. La historieta me vino como anillo al dedo para lograr todo lo que quería hacer.
-Se podría decir que sos un niño más...
- También me gusta decir cosas para el mundo adulto, puedo ser crítico. Pero el universo infantil y su imaginación no tienen límites y en eso nunca deberíamos ‘crecer’. Por Analía de la Llana - adelallana@losandes.com.ar