Más allá de la currícula: planificar el desarrollo de la inteligencia

Desafíos, peligros y oportunidades del futuro mundial que se acerca a pasos agigantados.

Edición Impresa: viernes, 22 de octubre de 2010
Más allá de la currícula: planificar el desarrollo de la inteligencia

Miguel Ángel Gutiérrez - Licenciado en Ciencias Políticas. Doctor en Historia. Presidente del Centro Latinoamericano de Globalización y Prospectiva, nodo del Millennium Project.

El mundo actual enfrenta grandes desafíos globales pero tiene la capacidad para superarlos. Al inicio del milenio el Millennium Project identificó los quince desafíos más relevantes para la humanidad. El informe Estado del Futuro 2010, actualizó estos y analiza múltiples posibilidades de mejorar la condición humana frente a la escala y a la complejidad creciente de los problemas globales.

¿Qué podemos esperar? De continuar y mantenerse el crecimiento de las actuales tendencias en materia de población, de agotamiento de recursos, del cambio climático, del terrorismo, del crimen organizado y la enfermedad, durante los próximos 50 a 100 años es fácil imaginar un mundo inestable con resultados catastróficos.

Sin embargo, si las tendencias a la auto-organización mediante futuras internet, la cooperación transnacional, nuevos materiales, energía alternativa, ciencias cognitivas, el diálogo interreligioso, la biología sintética y la nanotecnología, continúan y convergen en el largo plazo, un mundo mejor para todos es posible.

Mueren menos niños y más son escolarizados; las personas viven más tiempo, hay paz y los EEUU y Rusia acordaron reducir sus armas nucleares.

Sin embargo hay más desnutrición infantil en África y Asia, la educación falla en preparar próximas generaciones para un futuro orientado al conocimiento; el envejecimiento de la población sobrepasará la capacidad para financiar jubilaciones y atender la salud; el crimen organizado se sofistica y el terrorismo continúa proliferando. El Índice de la Paz 2010 muestra que, si bien el riesgo de guerra disminuye en muchas regiones del mundo, el crimen violento aumenta.

El estudio identificó áreas de problemas específicos donde las cosas están peor: anomalías de la temperatura en la superficie del planeta; el voto de la gente en las elecciones (% de población que vota en los 15 países más grandes); el desempleo (% de la fuerza laboral total); consumo de energía de combustibles fósiles (% del total); niveles de corrupción (en los 15 países más grandes), muertos o heridos en ataques terroristas y población de refugiados por país o territorios de asilo.

En el lado positivo, se destaca que la magnitud de cambios en el futuro inmediato probablemente supere la de los últimos 25 años por la aceleración de aquellos factores que los impulsaron (potencia de las computadoras, internet de banda ancha, miniaturización, biología sintética e interdependencia mundial). Esto cambiará aquello que pensamos como posible.

Si se gestionan adecuadamente los avances en biotecnología, infotecnologías, nanotecnologías y tecnologías del conocimiento y por las sinergias entre ellos, la humanidad podrá superar los conflictos sociales, ambientales y económicos inminentes, en el mundo superpoblado de 9 mil millones de personas de 2050.

Si bien el crecimiento y el poder de internet aún permanecen desconocidos para gran parte del mundo, la síntesis resultante entre la computación, las ciencias y los avances tecnológicos puede modificar la condición humana.

El ADN del mamut lanudo ha sido utilizado para crear las células sanguíneas vivas tal como las que tuvo este animal extinguido hace 43.000 años. Al escribirse un código de computadora para crear un software que aumente las capacidades humanas, también se escribirá el código genético para crear nuevas formas de vida. A fines de 2020 se habrá completado la ingeniería reversa del cerebro humano, lo que posibilitará crear sistemas no biológicos que puedan superar nuestra inteligencia, aún la emocional. Se diseñan computadoras con el objetivo de alcanzar la capacidad de procesamiento del cerebro humano.

Los productos basados en nanotecnologías crecieron 25% el último año; más de 800 de ellos liberan medicinas en el cuerpo; hay energía fotovoltaica de película delgada; superficies súper-duras y muchos objetos fuertes de peso liviano. Un sistema mundial de inteligencia colectiva se hace necesario para seguir todos estos avances de la ciencia y tecnología; sus consecuencias y previsiones y para documentar cuestiones estratégicas para que políticos y el público puedan entender las consecuencias potenciales de la nueva ciencia y la tecnología.

La explosión de los conocimientos y la aceleración del cambio, junto con la desconcertante y continua sobrecarga de información, hacen que los anteriores sistemas de información para la toma de decisiones sean cada vez más insuficientes.

Un enfoque consiste en crear sistemas de inteligencia colectiva. Estos son sistemas complejos que facilitan la interacción y retroalimentación entre el juicio humano, la información y softwares para que se retroalimenten y puedan cambiar cada uno de ellos en tiempo real.

El Capítulo 3 del Estado del Futuro 2010 ofrece dos ejemplos: el cambio climático mundial en la Sala de Situación Gimcheon, Corea del Sur, y el Sistema de Alerta Temprana de la Oficina del Primer Ministro del Estado de Kuwait, en los que se encuentra empeñado el Millennium Project.

Pero la tecnología no es suficiente. Se necesitan serios administradores y políticas globales para implementarlas a través de gobiernos, empresas, sistemas educativos, ONGs, del sistema de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales. También se necesitan cambios en los valores humanos a discutirse dentro y entre las religiones, en los medios de comunicación, en el entretenimiento y las artes.

Si la humanidad es también nuestra responsabilidad, todos tenemos un papel que jugar en la competencia entre los desafíos, cada vez más complejos, y las formas de mejorar nuestra civilización.



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