El ex nochero cierra hoy el festival “Rivadavia canta al país” con su nuevo disco, “Mi voz y mi sangre”, una producción de autor y con espíritu independiente.
domingo, 31 de enero de 2010
El viernes 22 de enero, diez mil espectadores coparon las plateas de la presente edición Cosquín. En aquella tercera luna, el público se divirtió al ritmo de las nuevas canciones de Jorge Rojas.
De un tiempo a esta parte, sus shows se han convertido en un completo despliegue estético que incluye imágenes en pantalla grande, versiones reformuladas, mucha danza y retrospectiva de sus grandes éxitos.
En esta ocasión, ya de gira por los principales festivales del país, se le suma su disco recién salido del horno: “Mi voz y mi sangre”, que a tres meses de publicarse ya es Doble Disco de Platino. Mientras, escala en los ranking radiales el primer corte difusión, la rumba flamenca “Una noche más”.
Este, su cuarto disco solista, sintetiza la nueva e inquieta corriente de Rojas: su necesidad de convertirse en su propio productor y tener la completa libertad creativa para estudiar, aprender y grabar nuevos ritmos, en este caso, la saya y el tinku. De hecho, la placa tiene un 90 por cierto de canciones de su autoría, cumpliendo así con sus ilusiones de editar repertorio renovado para los escenarios.
Luego de un exitoso lanzamiento en Córdoba, en diciembre, “Mi voz y mi sangre” se escuchará por primera vez en Mendoza esta noche, en el cierre del Festival “Rivadavia canta al país”, sin que falten, por supuesto, sus grandes éxitos.
Cabe destacar además que Jorge fue elegido como miembro del jurado del Festival de Viña del Mar 2010 para elegir la “mejor canción latinoamericana”. “Un honor”, según sus palabras.
- ¿Cómo se gestó el disco?
- Llegó a las disquerías en noviembre. Está nuevito y ha superado las expectativas que teníamos, considerando que se trata de mi primera producción totalmente independiente. Estamos haciendo esos primeros pasos. A los pocos días fue Disco de Oro, hoy está en la categoría Doble Disco de Platino, a 60 días de salir a la calle.
Estamos súper contentos con los resultados. Igual, desde hace un tiempo hay conceptos que se mantienen, en mi caso, porque sigo con la idea de manejar un espectáculo audiovisual y la danza que complemente el repertorio de mis discos cuando salen en vivo. Siempre intento superarme a mí mismo.
- ¿Qué diferencias encontrás en la producción cuando se graba en grandes sellos o de forma más casera?
- Hay diferencias. Sentí hasta el momento que el trabajo no se hacía como debería. Estamos intentando hacer una tarea con otros puntos que creemos son prioritarios para mí. Dentro de una compañía discográfica se me hacía muy difícil. La empresa tiene sus tiempos, sus formas de hacer promoción y todo eso y se hace una sola vez y con pocos medios. No se trabaja profundamente cada región. Es muy distinto.
Esta es mi opinión sobre cómo tratan las compañías multinacionales al folclore, específicamente, pero en otro rubro no sé. En definitiva tenía la necesidad que el siguiente disco se lo tratara distinto. Que se abarcara el Norte, el Litoral, Cuyo, la Patagonia. Las regiones del país son muy distintas. Cómo se manejan, sus costumbres, etc. Había que esforzarse en posicionar el disco. Muchos detalles que no estábamos de acuerdo. Sin embargo, en un tiempo más adelante podemos evaluar mejor los resultados de tomar estas decisiones.
- ¿Cómo fue el debut del disco en vivo?
- Fue en diciembre, el 4, en un auditorio cordobés muy conocido llamado Espacio Quality. Allí estrenamos el disco con una nueva puesta en escena. Esta noche en Rivadavia incorporaremos a bailarines, imágenes, canciones nuevas y de las viejas también, para no defraudar a nadie. Tratamos de darle al show unas características particulares.
Viste que en general en los festivales hay danza y canto por separado. La idea de nuestra producción es considerar ambas expresiones, por eso me pongo a bailar zamba, chacarera, carnavalito, huayno y completar el show con imágenes.
- ¿Cómo se te ocurrió incorporar la saya y el tinku en esta placa?
- El corte difusión es precisamente una canción al ritmo de rumba flamenca, “Una noche más”. El cd tiene lo que la gente se espera, zamba, chacarera, una canción de amor, los ritmos que me identifican. Pero para esta placa queríamos sacar algo distinto.
Con mis músicos, Fernando Quevedo, Silvia Mujica, Néstor González, Lucio y Alfredo (sus hermanos), nos juntábamos a hacer talleres, a espiar otros ritmos, a tratar de hacer canciones nuevas en esos ritmos. El 90 por ciento son canciones de autor. Lo fundamental que nos habíamos planteado era estrenar temas inéditos y así ocurrió.
- ¿Hay baladas en el disco?
- Si, hay dos del tipo balada y una zambita canción también para completar.
- ¿Cómo fue la convocatoria para ser jurado en Viña del Mar?
- En diciembre, la producción del festival me envió un correo electrónico a la oficina de la productora, preguntándome las posibilidades de que participara como jurado en la edición de este año. Se hizo oficial y voy a presidir el jurado para la canción folclórica latinoamericana. Participarán Argentina, Colombia, Chile, Venezuela, México y otros. Fue una sorpresa hermosa para mí, porque es un reconocimiento al autor.
Uno pasa tanto tiempo trabajando, estudiando, produciendo para otros artistas y nunca me habían llamado para este tipo de cosas. Para mí es un honor que confiaran en mi opinión. Viajo la última semana de febrero, el lunes 22 ya voy a estar allá y me quedo hasta el sábado siguiente. Ese sábado vamos a tocar en el Teatro Municipal de Viña.