Las consecuencias del último alud producido en el sur de Perú, continúan siendo graves para miles de turistas que quedaron atrapados en la zona del Cusco. Ayer, mientras continuaba el operativo de rescate, desde la Embajada Argentina intentaban procurar que el Gobierno "asistiera por igual a todos las personas allí varadas".
Ocurrió que luego de la tragedia, la noticia acerca de que se priorizaban los casos de ciudadanos estadounidenses generó polémica y preocupación entre los familiares de los argentinos afectados, que hasta ayer sumaban un total de 700, de los cuales al menos 7 son mendocinos.
Según el último parte dado a conocer, los helicópteros enviados por el gobierno peruano y otros alquilados por empresas privadas lograron rescatar a 475 visitantes. Sin embargo, las autoridades habían adelantado que aún quedan unas 1.400 personas en Machu Picchu, Aguas Calientes y el Camino del Inca; todos sitios caracterizados por su riqueza histórica y natural pero inaccesibles por vía terrestre.
En líneas generales, el plan de evacuación prevé la salida vía aérea de Aguas Calientes a Ollantaytambo y de allí a la ciudad de Cusco por vía terrestre.
Con el fin de llevar tranquilidad a las familias de los afectados, la Cancillería emitió un comunicado en el que aseguraron que "los ciudadanos argentinos están en la zona de Aguas Calientes se encuentran en buen estado de salud".
En tanto, que aquellos que se estaban en Machu Picchu han sido alojados gratuitamente en el hotel Machu Picchu Santory Lodge. Asimismo, se implementó con Aerolíneas Argentinas la eliminación del cobro de cualquier penalidad por cambios de fechas en los pasajes de regreso.
Las condiciones climáticas ayer no eran favorables; las provisiones de alimentos comenzaban a escasear, mientras que las señales de telefonía celular tenían dificultades.
"No he podido comunicarme con mi hijo, pero esta mañana averigüé y me dijeron que él, mi nuera y mis nietos están bien. El problema es que no los han evacuado aún", comentó María Esther González, madre de Rubén Sánchez, quien había viajado al Cusco hace 10 días junto a su esposa Ana María y sus 3 hijos adolescentes. En comunicación con Los Andes el martes, Rubén había contado que se encontraban en un vagón de tren y que nadie les había ayudado.
Mientras las tareas de evacuación continuaban ayer en el sur de Perú, desde el Consulado de ese país en Mendoza admitieron que los mendocinos afectados podrían ser más.
"Ayer hubo muchas llamadas por parte de las familias", dijo Alberto Fernández Prada, titular del Consulado en nuestra provincia, aunque sin precisar más detalles. Sin embargo, según trascendió, es posible que entre los turistas que requieren asistencia se encuentren al menos 5 co-provincianos más.
Así lo informó la Aduana de Mendoza que afirma que los televisores de LCD están entre los principales artículos que ingresan los mendocinos junto con ropa y calzado. AFIP aumentó su recaudación aduanera.
La semana pasada Rodrigo Mateo y Román Nozar iniciaron el viaje a Lima para festejar su egreso de la facultad. Allá los alcanzó el alud.