Cuando hace un tiempo atrás la comuna capitalina presentó la pista construida en el parque O’ Higgins, cerquita del anfiteatro Gabriela Mistral, muchos vecinos -y varios de los propios skaters- pensaron que un viejo tema de la ciudad quedaba solucionado... Que de allí en más los jubilados podrían alimentar tranquilos a las palomas en plaza San Martín sin que un pibe pasara volando en skate a cinco centrímetros de su nariz.
Y que los chicos estarían bárbaro practicando todo el día en las flamantes instalaciones de la Cuarta Sección. Pero no, los pibes siguen en la plaza céntrica. Y los nonos se siguen quejando. Es que, según nos contó Luca, un reconocido skater, “no vamos a la pista nueva porque es muy insegura, toda esa zona es insegura, a varios compañeros nuestros ya los asaltaron... Aparte, no se ve nada, no hay luz”.