Calor vs balnearios improvisados

miércoles, 27 de enero de 2010

Por Daniela Larregle - De nuestra Corresponsalía Zona Sur - dlarregle@losandes.com.ar

Calor, mucho calor. Los más jóvenes buscan refrescarse en los balnearios más populares que existen en Mendoza: acequias y canales de riego. Y también familias enteras optan por esta alternativa cuando no hay ventilador que alivie ni heladera que enfríe. Entonces, el chapuzón se convierte en la panacea.

Agua fresca, entrada con cero costo, y el que llega primero es algo así como el patrón de esta pileta improvisada a la vera de calles y rutas. Aguantar los 37° o 38º que acusa el termómetro es la premisa, aunque para ello haya que buscar alguna chapa o maderas para usarla de compuerta y así retener el agua que ayudará a cumplir con el objetivo. No importa que corten el riego aguas abajo.

Saltos y la alegría que acompaña el zambullirse forman parte de la postal, además de los gritos en ascenso, los que por alguna razón son directamente proporcionales a la diversión. Los vecinos son los que sufren esta parte del entretenimiento, como también quienes transitan por el lugar y muchas veces son blanco de insultos y hasta agresiones.

La historia se repite cada temporada. Como se repiten las proclamadas intenciones de dar una solución a esta problemática social, que se transforma en un dolor de cabeza para los regantes que no reciben el agua cuando les toca el turno. Además, siempre hay riesgos para la seguridad personal.

Hace un año, el Comité de Seguridad Departamental de San Rafael propuso hacer un balneario en el parque Juan Domingo Perón, ubicado junto al canal Pavez, uno de los más concurridos por los bañistas.

La idea era buena: dotar de espacios a aquellas personas que no tienen posibilidades de pagar la cuota de una pileta o el ingreso a un club. Y aunque había cierto impulso por buscar una alternativa, llegó otra temporada estival sin cambios ni novedades al respecto.

En San Rafael, algunos de los cauces de riego que atraviesan la ciudad de un punto cardinal a otro, son los canales Pavez, Cerrito, Cuadro Nacional, Salas. En todos y en distintos puntos se improvisan estos balnearios, a pesar de las recomendaciones constantes de no estancar el agua y de tener en cuenta el peligro que representa bañarse en estos lugares.

¿Quién gana entonces en esta puja: la sensación de fuego en la piel o la prohibición de refrescarse en estos balnearios?

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