Derroche de agua: Luján, Tupungato y Maipú, cerca de colapsar

Están por encima del consumo diario por persona que aconseja la Organización Mundial de la Salud. Evalúan la posibilidad de colocar medidores.

domingo, 24 de enero de 2010
Derroche de agua: Luján,  Tupungato y Maipú, cerca de colapsar

Reservas limitadas. La planta potabilizadora que depende de la Municipalidad de Luján de Cuyo. El consumo de agua de los mendocinos, bajo la lupa. Marcelo Ruiz / Los Andes

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Sandra Conte - sconte@losandes.com.ar

En la mayoría de los hogares, los vecinos cuentan con agua potable porque se las suministra una empresa distribuidora o alguna entidad que funciona como pequeño operador. Pero en Luján, Maipú y Tupungato los mismos municipios prestan el servicio, lo que les demanda una inversión significativa que no recuperan por el cobro de las boletas.
 
Además, si bien en Maipú el consumo diario por habitante es de 450 litros, en Luján esta cifra se eleva a 920 y en Tupungato a 1.200, cuando la Organización Mundial de la Salud establece que para ciudades como Mendoza debería ser de 250 litros diarios por persona.

El consumo de los tupungatinos casi quintuplica el fijado por la OSM. El secretario de Gobierno de la comuna, Dicran Baronian, señala que como contraparte, en la temporada estival algunos vecinos se quejan de que no tienen suficiente presión para que suba a los tanques sobre los techos.
 
Para el funcionario, la única forma de evitar este derroche sería colocar medidores, pero subrayó que es una inversión muy importante, que obligaría a no hacer otro tipo de obras que se consideran prioritarias.

Así, en este departamento del Valle de Uco se obtiene el agua de dos manantiales -en el Puesto Jara y en el Puesto Encón-, a los que se suman ocho perforaciones que abastecen a distritos alejados o refuerzan la red central.

Sin embargo, hasta ahora el líquido, con una importante carga de minerales, no es tratado para ablandarlo, lo que puede llegar a provocar problemas de salud con el consumo prolongado. Por eso, el municipio está realizando dos obras en El Peral que le permitirán darle este tratamiento y también contar con un laboratorio propio para analizar el agua (por el momento, las muestras se envían al Instituto Nacional de Tecnología Industrial).

En cuanto al costo de la prestación del servicio para la comuna, Baronian detalló que el pago de los contribuyentes no alcanza a solventar un tercio de lo que se paga en electricidad. Esto, porque sólo en este concepto -sin considerar costos de funcionamiento y mantenimiento- se pagan 90 mil pesos mensuales, mientras en total se recaudan 300 mil pesos por año.

En Luján, el consumo promedio por habitante también es excesivo, ya que se estima que ronda los 920 litros diarios. En este departamento la comuna se encarga de suministrar agua potable a los habitantes, con la excepción de quienes viven en Chacras de Coria, Ugarteche, un sector de Vistalba y los barrios Los Alerces de Carrodilla (donde reciben líquido de la empresa distribuidora).

La infraestructura para brindar el servicio incluye dos plantas potabilizadoras -ubicadas en calle Cipolletti y en el barrio Santa Elena- y 8 pozos. Además, en forma semanal se lleva líquido a unas 600 familias de zonas rurales en forma gratuita.

El costo anual del abastecimiento (que incluye productos químicos para la potabilización, mantenimiento de redes, el pago de agua que se compra en bloque a Obras Sanitarias, salarios, energía eléctrica) es de unos 9 millones de pesos, de los que sólo se recupera a través de la facturación la mitad. El promedio de la boleta que se paga bimestralmente por el líquido es de 35 pesos, es decir 17,50 por mes, pero se registra una morosidad de 30%.

En el departamento, las multas por uso indebido de agua (para riego de jardines, llenado de piletas, lavado de veredas o autos), en horario de 8 a 22, parten de 350 pesos y se aplican durante todo el año. Pero el intendente Omar Parisi recalcó que el problema es detectar este tipo de actividades en el interior de las casas. De ahí que insista en la necesidad de que la provincia avance en una ley que establezca la obligatoriedad de que cada usuario cuente con un medidor y que se fije un mismo valor por el servicio de agua potable, que es un bien social, con independencia de quién lo preste.

Maipú es el tercer municipio que se encarga de brindar agua a los vecinos y si bien exceden el consumo fijado por la OMS, se mantienen dentro de la media provincial. El secretario de Gobierno, Alejandro Bermejo, planteó que están analizando la posibilidad de crear una empresa del Estado para que se dedique a prestar este servicio y modificar algunas condiciones, o colocar medidores en los ingresos a los barrios para poder calcular mejor el consumo presunto y que el vecino que lo considere conveniente instale su propio artefacto.

Por año, la comuna invierte unos 14 millones de pesos para el agua y las cloacas en el departamento y sólo recupera unos 3,5 millones a través de las tasas. En Maipú funcionan cuatro plantas potabilizadoras -en Cruz de Piedra, Palma, La Pequeña y Lunlunta- y además hay 40 perforaciones, la mayoría en zonas rurales. Sólo la electricidad de las bombas para los pozos le demanda al municipio 2 millones de pesos anuales.

También hay seis prestadores independientes y se compra agua en bloque a Obras Sanitarias. El viernes, la intendenta Olga Bianchinelli firmó un decreto por el que sólo está permitido regar jardines desde la 0 a las 6 de la mañana.

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