Decenas de miles de nigerianos huyeron ayer de los enfrentamientos entre cristianos y musulmanes en la región de Jos, centro de Nigeria, donde por cuarto día consecutivo extremistas de ambas religiones se enfrentaron con machetes y armas de fuego, anunciaron este miércoles organizaciones humanitarias.
Unas 300 personas murieron en Jos, ciudad de unos 500.000 habitantes, donde comienza a registrarse escasez de víveres y agua, según un balance difundido por fuentes religiosas en la noche del martes.
La violencia se extendió a nuevas zonas, indicaron testigos de los hechos, mientras que otros testimonios indicaban que la intervención del ejército había permitido restablecer parcialmente el orden.
"Los ataques continúan en los barrios del sur de la ciudad, en Juru Karama, Bisiji, Sabongidan y Kanar", declaró Idris Sarki, que huyó del centro de Jos, arena de sangrientos enfrentamientos religiosos en el pasado.
"El barrio del cual vengo fue saqueado. Todos los habitantes que tuvieron la suerte de poder hacerlo se fueron, pero muchos, muchos fueron asesinados", agregó. Grupos de hombres armados fueron casa por casa para matar a los habitantes e incendiar las viviendas, indicaron testigos.
Fue de 6,1 en la escala de Richter y tuvo epicentro a 57 km de la capital. El sismo terminó de derrumbar edificios semiderruidos de Puerto Príncipe y provocó serios destrozos en barrios pobres. Soldados de EEUU tomaron el control del principal hospital público.
A un día de asumir su segundo mandato hasta 2015, el presidente boliviano fue designado el líder espiritual de los indígenas en una ceremonia en una localidad a 3.800 metros de altura.