martes, 19 de enero de 2010Luego de que un taxista acusara al tenista David Nalbandian de haberlo agredido, arañado y de haberle roto su camisa, el deportista se defendió, negó el hecho y propuso que presentara las pruebas del supuesto ataque.
La agresión habría ocurrido ayer cerca de las 21 en la casa de Nalbandian.
“Nunca lo toqué. Si tiene la camisa rota, rasguños y moretones que lo demuestre”, dijo Nalbandian después de que el taxista Antonio Simes denunciara que fue golpeado por el deportista al ingresar a una propiedad que el tenista cordobés tiene frente al barrio privado Corral de Barracas, en la localidad de Unquillo.
El ex número 3 del ranking mundial ATP, contó que anoche el taxista ingresó sin autorización a esa propiedad, donde estaba jugando al fútbol junto a unos amigos, cuando con otros dos compañeros vieron ingresar el automóvil y se acercaron para preguntar cómo y por qué había entrado al lugar.
“Hay un cartel de propiedad privada y este señor la cruzó sin permiso. Nos dijo que había había llevado unas personas que trabajan allí y le pedimos que llamara a la Policía porque teníamos los teléfonos en nuestros autos y, sorpresivamente, él sentado arriba del auto le dijo a la Policía que lo teníamos secuestrado y amenazado”, contó su versión Nalbandian en diálogo con una radio.
Además confirmó que había personal de construcción trabajando en el lugar, pero que tampoco tenían autorización de entrar en vehículos al lugar.
“No hubo violencia, todo lo contrario. Le discutía que no se podía meter a una propiedad ajena, pero bueno, hoy por dos minutos de fama todo el mundo hace cualquier cosa”, dijo Nalbandian.
“Se meten a mi casa y encima la culpa la tengo yo”, concluyó.