Iban de vacaciones y les tiraron una maza en el parabrisas

Una joven sufrió heridas en un ojo cuando delincuentes le arrojaron una maza al parabrisas del auto en que se desplazaba con la intención de que se detuvieran y así poder asaltarlos.

martes, 19 de enero de 2010

Una joven sufrió heridas en un ojo cuando delincuentes le arrojaron una maza al parabrisas del auto en que se desplazaba con su novio por la ruta 2 en el Gran Buenos Aires, cuando partía hacia sus vacaciones a la costa atlántica, con la intención de que se detuvieran y así poder asaltarlos.

El hecho ocurrió el viernes pasado alrededor de las 5 en la Autovía 2, poco después del peaje de Hudson, en el partido de Berazategui.

La joven herida, de nombre Florencia, quien iba con su novio, denunció que pudieron "haberme matado", que a otros viajeros les pasó lo mismo y que no vio seguridad en la zona del incidente.

"Pasando el peaje de Hudson arrojaron una maza al parabrisas, que me impactó en un brazo", mientras las esquirlas del vidrio le afectaron el ojo derecho, que tenía totalmente tapado con un apósito.

La chica contó por TN que "cuando sentimos el impacto le dije a mi novio: “Seguí, no parés”, por temor a que nos mataran. En Berazategui, a la altura de El Pato, nos encontramos con gente a la que le pasó lo mismo".

Contó que, por ejemplo, "una mujer frenó con una canasta la caída de los vidrios del parabrisas", en el que también había impactado un objeto contundente.

La joven denunció que "el auxilio policial es patético" y "tardó como 40 minutos en llegar; por la otra mano (de la autopista) pasó un patrullero, le hicimos señas pero no fueron capaces de parar o cruzar". Añadió que "el 911 (número de emergencia) no respondían" a los llamados de auxilio.

La chica describió que sufrió "heridas en el ojo (derecho) por los vidrios del parabrisas, y tengo un brazo medio inmovilizado por el golpe de la maza. Estoy recuperándome pero con mucho miedo, con impotencia, con mucha bronca".

"Alguien tiene que hacer algo, la policía, las autoridades... Uno no puede estar preso y los delincuentes libres", alertó. El padre de la joven reforzó el relato de su hija, al afirmar que él suele salir hacia la costa alrededor de las tres de la mañana pero "desde hace muchos años no hay control policial ni de Gendarmería".

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