Los mismos haitianos buscan a sus familiares entre las víctimas. Cientos de cadáveres se acumulan en el patio del hospital General de la capital haitiana.
Miles de personas deambulaban sin rumbo por las calles de Puerto Príncipe, la capital de Haití, en búsqueda de familiares desaparecidos tras el devastador terremoto del martes. Casi en simultáneo, y a 48 horas de la tragedia, comenzó a llegar en forma masiva la ayuda enviada por la comunidad internacional.
En un dramático llamado, el embajador de Haití ante la Santa Sede, Carl Henri Guiteau, habló ayer de la posibilidad real del riesgo de epidemias, y destacó la dificultad de coordinar la ayuda internacional que comenzó a llegar tras el terremoto que azotó ese país caribeño dos días atrás.
"El riesgo de epidemias es real por la cantidad de cadáveres y cuerpos de heridos en las calles. Entre la ayuda internacional está prevista la llegada de celdas frigoríficas para los cadáveres", afirmó el diplomático haitiano en una conferencia de prensa en la embajada. "Comenzó a llegar la ayuda de varios países -añadió-, pero el problema es la coordinación y la gestión de esa ayuda".
"No logramos encontrar a algunos ministros, no hay más infraestructuras ministeriales; la situación es catastrófica", concluyó el diplomático. En tanto, la Cruz Roja estimó que los muertos por el terremoto podrían sumar entre 45.000 y 50.000. El vocero de la organización, Jean-Luc Martinage, dijo que la Cruz Roja haitiana hizo la estimación basándose en una amplia red de voluntarios en toda la capital, Puerto Príncipe.
Martinage agregó que la cifra también es un número que han estado usando en el gobierno haitiano, y que aún resulta difícil calcular el número real de muertes. Sin embargo, aseveró que la Federación Internacional de la Cruz Roja y las Sociedades de la Cruz Roja están tomando la cifra como una buena estimación de la situación hasta el momento.
Por otra parte, desde Washington se informó que los ex presidentes Bill Clinton y George W. Bush aceptaron ser los encargados de coordinar de forma conjunta la ayuda que Estados Unidos destine a Haití. Así lo confirmó ayer a la agencia alemana DPA un portavoz del propio Bush.
De este modo, la Casa Blanca volvería así a emplear el modelo ya puesto en práctica tras el tsunami que asoló el Sureste Asiático en 2004.
Ayuda argentina
Un avión Hércules de la Fuerza Aérea partió ayer hacia Haití con personal y ayuda humanitaria para los miles de damnificados por el devastador terremoto que arrasó la isla caribeña.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner se trasladó hacia El Palomar y allí afirmó que la Argentina "va a seguir contribuyendo con todo" lo necesario para enfrentar la "auténtica y verdadera tragedia" en la que se encuentra la isla.
El gobierno decidió que hoy parta otro avión con más asistencia hacia Haití, y autorizó la designación del comandante general retirado de Gendarmería Nacional Gerardo Chaumont como nuevo jefe de la Policía de Haití, tras un requerimiento de Naciones Unidas.
El aval oficial fue informado luego de que la misión de paz del organismo internacional y sus instalaciones fueron diezmadas por el terremoto. Agencia AP y AFP
La organización pidió US$560 millones a la comunidad internacional para adquirir comida e insumos médicos e iniciar la reconstrucción. Veinte países ya prometieron US$268,5 millones.
Lo hizo en su discurso anual ante el Congreso. Elogió además “el bolivarianismo” y el “sandinismo”.