Viernes 3 de febrero de 2012 | 23:28 hs
La banda de General Alvear radicada en Buenos Aires ocupó el quinto puesto de la encuesta del suplemento "Si" de Clarín en el rubro "Mejor álbum de rock nacional del año" por su disco "Aventureros del cemento". El primer puesto lo ocupa Gustavo Cerati y el segundo Catupecu Machu.
miércoles, 13 de enero de 2010
El viernes pasado los teléfonos comenzaron a sonar a media mañana en la casa paterna de los hermanos Ale y Gabriel Iturbe, dos de los fundadores del grupo rockero Vieja Cepa. Era otro día en la rutina de estar de vuelta en General Alvear, un ciclo que se renueva todos los veranos desde que decidieron mudarse a la Gran Capital, hace ya seis años.
El regreso al hogar de origen tiene más que ver con la idea de recargar baterías y planificar cómo será el 2010, con la incorporación de dos nuevos integrantes: El Cabezón Álvarez en bajo y el invitado “fijo” Leo Manopla Alarcón, en percusión, luego del alejamiento del anterior bajista Roberto Carrillo, convirtiendo por ahora el quinteto en sexteto. Pero no se imaginaron que en los primeros días de este nuevo año recibirían una noticia que realmente los sorprendería.
Los ringstones venían de amigos de Buenos Aires, de sus compadres vecinos, de otros músicos. Así, se desayunaron que habían obtenido el quinto puesto en el rubro “Mejor álbum de rock” en la recolección de votos de la encuesta que realizó a través de Internet el suplemento “Si” de Clarín.
Desde un sitio especialmente creado para este propósito (encuestasi.com) y disponible hace algunos meses, los lectores decidieron cuáles son las bandas nacionales e internacionales, las canciones y los discos de acá y de afuera que más les gustaron el año pasado.
El resultado final salió publicado en papel ese 8 de enero, encabezado por una entrevista al triple campeón de la encuesta, Gustavo Cerati, ganador como Mejor intérprete, CD (“Fuerza natural”) y Tema (“Deja vu”).
Los Iturbe ya conocían hace tiempo que estaban en la larguísima lista en las categorías de Mejor banda y Mejor álbum, pero frente a la extensa oferta de agrupaciones y los tótems como Charly García, Calamaro o Spinetta agitando las bateas, dejaron pasar los días sin estar demasiado atentos a los resultados.
Top five
Primer puesto para el mencionado disco de Cerati, con 1874 votos; segundo puesto para “Simetría de Moebius”, de Caputecu Machu, con 1549 votos; el tercer puesto para “Seducciones violentas”, de Superlasciva (sexteto oriundo de Corrientes), con 738 votos; el cuarto puesto para “Cerca del cereal”, del solista porteño Juan Jacinto, con 729 votos, y en el quinto lugar, con 685 votos, “Aventureros del cemento”, de los mendocinos Vieja Cepa.
Que una banda de Mendoza esté entre los cinco mejores discos de rock del año para los lectores de un suplemento mucho más leído entre jóvenes de Buenos Aires, por lo demás una ciudad con tantas opciones musicales, ha sorprendido a seguidores y a los mismos músicos.
“La verdad es que nos cayó de sorpresa. Ni ahí nos imaginamos estos resultados”, confiesa Bily Álvarez, el guitarrista de la banda desde el patio de la casa alvearense que comparte con sus compañeros de ruta. “Había mucha competencia, muchas bandas, muchos discos... Esto es otro tipo de alimento para nuestra carrera. Es una caricia para tanto esfuerzo”.
Ese día de júbilo salieron a buscar el suplemento en los quioscos de revistas alvearenses pero nunca lo encontraron. La prueba, virtual, fue un correo electrónico con la nota del “Sí” escaneada que un amigo se tomó el trabajo de mandar desde Buenos Aires.
Por qué ellos y no otros, frente a tanta competencia, representa un misterio para la banda, pero no cabe duda de que es un estímulo para que “Aventureros del cemento” amplíe su recorrido y sea descubierto por nuevos oyentes.
Jugar en primera
Sin embargo, si tomamos la lupa, el resultado del “Sí” tampoco extraña tanto si tomamos en cuenta la calidad de este tercer disco, empezando por la tapa, el concepto visual y musical del repertorio y un sonido minuciosamente interpretado que contó con la colaboración de invitados como Ricardo Mollo (en el tema que le da nombre a la placa), Pablo “Polilla” Pino, el cantante de Cielo Razzo (en el tema “Vuelvo al nido”) y Peteco Carabajal (en el tema “Espuma de mar”), un trabajo de colaboración conjunta logrado por el director artístico de la producción, Gustavo H. Kupinski (guitarrista de Los Piojos), en dos estudios de grabación prestigiosos, Abasto al Pasto Mosterland y El Farolito Estudio.
Esto representa sin duda jugar en primera, usar una catapulta para llegar más lejos, hacer un salto de calidad que ambicionaban los mendocinos desde que se mudaron a Buenos Aires hasta un año 2009 en el que redondeaban los quince años del nacimiento de la banda.
Además tuvieron el lujo de que la gráfica fuera concebida por Jimena Díaz Ferreira, la misma de “Civilización”, de Los Piojos, saliéndose de los esquemas convencionales al convertir el book en un mapa de juego que se abre en cuatro alas y que viene acompañada de una bolsita que trae 12 figuritas, con los dibujos de los músicos representados como superhéroes de comic.
Sin embargo, todos sabemos que no sólo de discos editados con buen pack vive el rocker y los cerca de treinta conciertos del año pasado en distintas ciudades del Gran Buenos Aires, Chubut, Neuquén, Río Negro, La Pampa, Mendoza, San Luis y Santa Fe, ayudaron a posicionar sus canciones a nivel nacional.
Aunque cabe admitir que, en retrospectiva, los shows y el disco mismo están lejos de ser lo más condicionante: Bebe Contepomi, el conductor del programa “La viola”, de TN, ya había elogiado el CD anterior de Vieja Cepa, “Todos van”, y el videoclip difusión de aquella producción, “El gran romántico”, dedicado a Bairoletto y de gran calidad visual, recibió buenas críticas y giró por varios canales de música.
A esto se sumó que en 2006 alcanzaran el puesto 13 en un sondeo de 130 nuevas bandas que enviaron sus canciones al programa de Rock & Pop, Day Tripper. Esto trajo consecuencias: la compañía Sony BMG incluyó el mencionado “El gran romántico” en la edición del álbum recopilatorio “Bombardeo del demo 2”, que salió al mercado el 27 de diciembre de ese año junto con otros conjuntos emergentes.
Y para cerrar hallazgos, el por aquel entonces quinteto se sumó a la corta lista de mendocinos que se presentaron en el multitudinario Pepsi Music, compartiendo el podio estelar con Eloísa López, Bela Lugosi, La Cofradía de la Flor Solar y Laforá.
“Básicamente es el mismo laburo que venimos haciendo con los otros dos discos anteriores- aclara Álvarez- . Nos movemos de forma independiente y nos fuimos de Mendoza en un tiempo complicado como fue el fenómeno post Cromañón. Pero nuestra idea es no parar nunca; si no hay shows, hay composición, hay ideas para las canciones y lo de Clarín es una recompensa hacia estos años de laburo constante. Somos trabajadores de la música”.
Un laburo que sigue como una máquina con una marcha de engranajes aceitados, porque nos adelantaron que antes de fin de año estaría editado su cuarto CD, además de conocerse cambios entre sus integrantes que se sumarían a los fijos Gabi Iturbe en voz; Mauro Salinas en guitarra; Bily Álvarez en guitarra y Alejandro Iturbe en batería.