El Gobierno nacional envió al Congreso una Ley de Radiodifusión que sólo contempla los intereses del partido oficial y de los amigos del poder político. Por eso busca aprobarla a las apuradas antes de que asuman los representantes legislativos elegidos por el pueblo el 28 de junio. Y para lograr un resultado a su favor, el Gobierno no duda en generar un clima de todos contra todos, intentando avanzar hacia el poder absoluto a través de la división entre los argentinos.